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quarta-feira, 23 de setembro de 2009

ANO PASTORAL - 2009-2010

 

Mensagem do Bispo do Porto D. Manuel Clemente na Internet

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Recolha e transcrição desta mensagem através do site acima indicado por António Fonseca

PIO DE PIETRELCINA, Santo (e outros) - 23 de Setembro

Os Santos de hoje Quarta-feira, 23 de Setembro de 2009

Zacarias e Isabel, Santos
Pais de João o Baptista, Setembro 23

Zacarías e Isabel, Santos

Zacarias e Isabel, Santos

Pais de João o Baptista

Martirológio Romano: Comemoração dos santos Zacarias e Isabel, pais de S. João Baptista, Precursor do Senhor. Isabel, ao receber a sua parente María em sua casa, cheia de Espírito Santo saudou a Mãe do Senhor como bendita entre todas as mulheres, e Zacarias, sacerdote cheio de espírito profético, ante o filho nascido louvou a Deus redentor e pregou a próxima aparição de Cristo, Sol de Oriente, que procede do Alto.
La alabanza más sintética, autorizada y profunda que se ha dicho de este matrimonio es que "ambos eran justos ante Dios". Fue nada menos que el evangelista san Lucas quien la hizo.
Se sabe que él era sacerdote del templo de Jerusalén y que su esposa Isabel era pariente —puede ser que prima— de la Virgen María. Se sabe, también por el testimonio evangélico y por sus propias palabras, que eran ya mayores y que no habían logrado tener descendencia por más deseada que fuera.
Un día, cumple Zacarías el oficio sacerdotal y, mientras ofrece el incienso, ve un ángel —se llama Gabriel— que le dice: "Tu oración ha sido escuchada; Isabel, tu mujer, te dará a luz un hijo al que pondrás por nombre Juan".
Aunque Zacarías es un hombre piadoso y de fe, no da crédito a lo que está pasando. Cierto que los milagros son posibles y que Dios es el Todopoderoso, cierto que se cuenta en la historia un repertorio extenso de intervenciones divinas, cierto que conoce obras portentosas del Dios de Israel, pero que "esto" de tener el hijo tan deseado le pueda pasar a él y que su buena esposa "ahora" que es anciana pueda concebir un hijo... en estas circunstancias... vamos que no se lo cree del todo por más que a un ángel no se le vea todos los días.
El castigo por la debilidad de su fe será la mudez hasta que lo prometido de parte de Dios se cumpla. Cuando nace
Juan —el futuro Bautista— Zacarías recupera el habla, bendice a Dios y entona un canto de júbilo, profetizando. También Isabel prorrumpió en una exclamación sublime —que repetimos al rezar cada Avemaría— cuando estaba encinta y fue visitada por la Virgen: "Bendita tú entre todas las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre". Añadiendo: "¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte de Dios!".
Con Zacarías e Isabel la fe es aclamada con exultación y reconocida en su inseparable oscuridad.
En algunos santorales su celebración está marcada para el 23 de septiembre, en otros el 5 de noviembre.

Tecla de Icónio, Santa
Mártir, Setembro 23

Tecla de Iconio, Santa

Tecla de Icónio, Santa

Mártir

Martirológío Romano: Em Seleucia, de Cilicia, santa Tecla, virgem e mártir, originária de Iconio, em Licaonia (s. inc.).
En su segundo viaje apostólico, hacia el año 48, San Pablo visita Iconio acompañado de Bernabé. Es una ciudad de Asia Menor que hoy forma parte de Turquía.
Al entrar en la ciudad es invitado cortés y amablemente por Onesíforo a hospedarse en su casa.
Las puertas están abiertas a quien quiera escuchar el anuncio del Evangelio. A la casa van acudiendo las gentes. Pero, aparte de los que se reúnen, alguien más escucha la Palabra. Se proponen doctrinas nuevas que resultan inauditas y apasionantes como la continencia y la resurrección.
Frente a ese punto de encuentro tiene su hogar una familia noble y rica. Allí vive Tecla con sus dieciocho años. Es la hija bellísima y casadera que se embelesa con lo que le llega de la predicación del Apóstol. Su madre está inquieta y sumamente molesta porque sólo vive para escuchar lo que se está diciendo en la casa de enfrente; la ha visto como en éxtasis, ausente... ni siquiera come, día y noche está sin pestañear clavada en la ventana, no pierde detalle. Termina por comunicar a Tamiris, novio de Tecla, su preocupación. Todos los esfuerzos familiares se han aunado para hacerla desistir de su actitud y todos los razonamientos resultan vanos a la hora de intentar que la joven se olvide de lo que está escuchando. Ella ha tomado la resolución de abandonar su vida cómoda y sus planes de futuro matrimonio, sólo quiere seguir a Jesús de quien Pablo habla.
Entre los amigos primero y entre conocidos después va de boca en boca corriendo la noticia de lo que pasa a Tecla por escuchar a ese predicador acerca de un judío resucitado. La clase alta de la ciudad se conmueve hasta tomarse la resolución de acusar a Pablo a las autoridades por brujería y hechizos.
Pablo es encarcelado y Tecla, sobornando al carcelero, entra loca de alegría en la cárcel y escucha horas y horas las grandezas de Dios, sentada en el suelo junto a los hierros del preso. Pablo fue azotado cruelmente y penado con el destierro. El delicado amor de Tamiris se trueca ahora en desesperación y odio contra quien fue su amada y se prepara una hoguera donde Tecla va a ser castigada. Es salvada milagrosamente de las llamas y marcha de Iconio tras aquel hombre que inflama con el ardor de lo que predica. Ella misma va transmitiendo a todos el porqué de su modo de vivir, que es el amor.
Muy anciana ya Tecla es tragada por la tierra.
Esta novela forjada entre la verdad histórica y los entresijos de la fábula fue alimento en el amanecer del cristianismo para las primitivas comunidades cristianas. La dulce virgen doncella de Iconio, de la que no hay constancia en los escritos neotestamentarios, fue contemplada como la doctrina de Pablo personificada. Este apócrifo recorre el mundo cristiano oriental y occidental sin que se pueda acertar a establecer dónde está la historia y dónde la poesía o invención, pero en cualquier caso es paradigma de la entrega a Dios y de la fidelidad a su Palabra. Ya en el siglo XIV, una reliquia suya llegó de Armenia a Tarragona de la que es patrona.

 
Este dia também se festeja al Padre Pio

Padre Pío de Pietrelcina (Francisco Forgione), Santo
Presbítero Capuchinho, Setembro 23

Padre Pío de Pietrelcina (Francisco Forgione), Santo

Padre Pío de Pietrelcina (Francisco Forgione), Santo

Um homem de oração e sofrimento

Martirológio Romano: Santo Pío de Pietrelcina (Francisco) Forgione, presbítero da Ordem de Irmãos Menores Capuchinhos, que no convento de São Giovanni Rotondo, em Apulia, se dedicou à direcção espiritual dos fieis e a reconciliação dos penitentes, mostrando uma atenção particular para com os pobres e necessitados, terminando neste dia sua peregrinação terrena e configurando-se com Cristo crucificado (1968)

"Humilhem-se sempre amorosamente ante Deus e ante os homens. Porque Deus fala àqueles que são verdadeiramente humildes de coração, e os enriquece com grandes dons."

San Giovanni Rotondo, Itália.

 
En un convento de la Hermandad de los Capuchinos, en la ladera del monte Gargano, vivió por muchísimos años el que probablemente fuera el Sacerdote Místico más destacado del siglo XX, a punto actualmente de ser declarado Santo por el Vaticano. El Padre Pío, nacido en Pietrelcina en 1887, fue un hombre rico en manifestaciones de su santidad. Enorme cantidad de milagros rodearon su vida, testimoniados por miles de personas que durante décadas concurrieron allí a confesarse. Sus Misas, a decir de los concurrentes, recordaban en forma vívida el Sacrificio y Muerte del Señor a través de la entrega con que el Padre Pío celebraba cada Eucaristía.
Es notable su carisma de bilocación: la capacidad de estar presente en dos lugares al mismo tiempo, a miles de kilómetros de distancia muchas veces. El Padre Pío raramente abandonó San Giovanni Rotondo; sin embargo se lo ha visto y testimoniado curando almas y cuerpos en diversos lugares del mundo en distintas épocas. También tenía el don de ver las almas: confesarse con el Padre Pío era desnudarse ante Dios, ya que él decía los pecados y relataba las conciencias a sus sorprendidos feligreses (a veces con gran dureza y enojo, ya que tenía un fuerte carácter, especialmente cuando se ofendía seriamente a Dios). Tenía también el don de la sanación (a través de sus manos Jesús curó a muchísima gente, tanto física como espiritualmente) y el don de la profecía (anticipó hechos que luego se cumplieron al pie de la letra).
Vivió rodeado de la Presencia de Jesús y María, pero también de Santos y Angeles, y de almas que buscaban su oración, para subir desde el Purgatorio al Cielo. Pero su gracia más grande radicó, sin duda alguna, en sus estigmas: en 1918 recibe las cinco Llagas de Cristo en sus manos, en sus pies y en su costado izquierdo. Estas llagas sangraron toda su vida, aproximadamente una taza de té por día, hasta su muerte ocurrida en 1968. Múltiples estudios médicos y científicos se realizaron sobre sus Estigmas, no encontrándose nunca explicación alguna a su presencia u origen.
Su sangre y cuerpo emanaban un aroma celestial, a flores diversas, que acariciaba no solo a los asistentes a sus Misas, sino también a quienes se encontraban con él en otras ciudades del mundo, a través de sus dones de bilocación. Vivió sufriendo ataques del demonio, tanto físicos como espirituales, que se multiplicaron a medida que las conversiones y la fe crecían a su alrededor.
En diciembre de 2001 el Vaticano emite el decreto que aprueba los milagros necesarios para canonizar a nuestro héroe, San Pío de Pietrelcina y fué canonizado el 16 de julio de 2002.
Vivimos en un mundo que niega lo sobrenatural, se aferra a lo material y a todo lo que pueda ser explicado a través de la razón, o percibido por los sentidos. Sin embargo, Dios prescinde de nuestra razón y de nuestros sentidos, a la hora de someternos a las pruebas de nuestra fe. De cuando en cuando nos prodiga con regalos del mundo sobrenatural, a través del testimonio y el acceso a la divinidad de los seres Celestiales. El Padre Pío es una puerta abierta a Cristo, a María, a los ángeles y los santos. Es también un testimonio de la pequeñez del ser humano y una invitación a creer y dejar de buscar explicación a los hechos de la Divina Providencia (la voluntad de Dios), sino simplemente a unir nuestra voluntad a la de Dios, y ser lisa y llanamente su instrumento, como el Padre Pío lo fue.
La vida entera del Padre Pío no puede ser explicada a través de la razón o la lógica humana. La fe y fuerza del Santo del Gargano dan por tierra con todas las escuelas filosóficas terrenales, dejando una sola salida a todo intento de crecimiento del hombre: el encuentro con el Dios eterno, el que nos mira desde lo alto y nos pide, por medio de Su infinita Misericordia, que nos entreguemos simplemente a Su Voluntad. La negación de nuestro yo (la muerte de nuestro ego), se constituye en la principal meta de nuestra evolución, porque SÓLO DIOS ES ! 
 

Padre Pío de Pietrelcina (Francisco Forgione), Santo

Padre Pío de Pietrelcina (Francisco Forgione), Santo

Debemos negarnos a nosotros mismos y vivir para y por Él. El Padre Pío vivió en la más absoluta humildad y negación de sí mismo, y miren los prodigios que Jesús hizo a través suyo !


Padre Pio parte 1
Padre Pio parte 2


Consulta também Padre Pio por Jesús Martí Ballester

  • Perguntas ou comentários ao autor Oscar Schmidt

     

  • Lino, Santo
    II Papa e Mártir, Setembro 23

    Lino, Santo

    Lino, Santo

    II Papa da Igreja e Mártir

    Martirológio Romano: Em Roma, comemoração de santo Lino, papa, a quem, segundo testemunho de santo Ireneo, os santos apóstolos encomendaram o episcopado da Igreja fundada na Urbe. Paulo apóstolo o recorda como companheiro (s. I).
    Después de la persecución de Nerón, durante la cual sufrieron el martirio los apóstoles Pedro y Pablo, la historia de la Iglesia romana, por más de un siglo, se nos presenta envuelta en una densa oscuridad, rota por uno que otro rayo de luz. En el último cuarto del siglo II encontramos testimonios atendibles sobre los primeros doce obispos que ocuparon sin interrupción la sede apostólica. San Ireneo, obispo de Lyon, que seguramente estuvo alguna vez en Roma, es quien nos presenta esta lista en su Adversus haereses: "Después de haber fundado y establecido la Iglesia (de Roma), los bienaventurados apóstoles Pedro y Pablo, confiaron la administración a Lino, de quien habla San Pablo en la carta a Timoteo. Le sucedió Anacleto...".
    La lista de Ireneo no es la única. Hacia el 160, Egesipo, originario de Palestina, visitó las Iglesias más importantes con el noble propósito de controlar allí la segura tradición de la predicación apostólica. Después de su visita a Roma, escribe: "Elaboré el orden de sucesión hasta Aniceto". Lino fue Papa durante doce años, aproximadamente del 64 al 76, o del 67 al 76, si se coloca al martirio de San Pedro en el 67, al final y no al principio de la persecución de Nerón. Estas cifras no tienen valor absoluto, porque en las dos listas presentadas prevalece el interés doctrinal, y sólo a comienzos del siglo III, con Julio Africano e Hipólito, se empezó a tener en cuenta la cronología.
    A más del dato cronológico, tenemos de los sucesores inmediatos de los apóstoles y por tanto de San Lino, otra nota interesante, que nos presenta San Clemente en la Carta de la Iglesia romana a la Iglesia de Corinto. En ella San Clemente insiste en la unión que reina en la Iglesia romana y que contrasta tan fuertemente con el cisma que aflige a la comunidad de Corinto.

  • Lino, Santo

  • Lino, Santo

  • Al recordar los orígenes de la jerarquía eclesiástica, subraya: "Los apóstoles probaron en el espíritu sus primicias y los instituyeron como obispos y como diáconos de los futuros creyentes. Más tarde impusieron esta regla: que después de su muerte hombres probados deberían sucederlos en el ministerio".
    San Lino, originario de Tuscia, probablemente de Volterra, es, pues, "el hombre probado" que, por santidad de vida y capacidad de gobierno, fue elegido por el mismo San Pedro para que le sucediera. Por tanto, fue un directo colaborador suyo y la estimación de que gozó en la comunidad romana fue muy grande si fue nombrado para regir la suerte de la Iglesia en un momento tan difícil.

     

  • Sosso (Sosio) de Misena, Santo
    Diácono e Mártir, Setembro 23

    Sosso (Sosio) de Misena, Santo

    Sosso (Sosio) de Misena, Santo

    Diácono e Mártir

    Martirológio Romano: Em Misena de Campania, em Itália, S. Sosso (antes Sosio), diácono e mártir, que, ao dizer do papa S. Símaco, desejando proteger da morte a seu bispo, conseguiu também ele o martírio com igual preço e glória (c. 305).
    San Sosso nace en Misena en el 205 D.C., según lo contado en el martirologio del Venerable Beda.
    Fue uno de los más ardientes líderes de los grupos de los primeros cristianos. Juan Diacono lo define como "el hombre en quien florecían todos los carismas de la Gracia", para demostrar la reputación de santidad de la que gozaba en vida cabe indicar que prelados de muchos lugares hacían el viaje a Misena para conversar con el Seráfico Diácono.
    De acuerdo a uno de los relatos, el celebre San Jenaro, durante una de sus visitas en el año 304, en la celebración de la Misa del tercer domingo de Pascua, vio aparecer en la cabeza de Sosso, mientras este leía el Evangelio, una llama similar a aquellas que cayeron sobre las cabezas de los apóstoles en Pentecostés. Luego San Jenaro revelaría esa visión profetizando que Sosso sería mártir.
    San Sosso fue decapitado el 19 de septiembre de 305.

    Emilia Tavernier Gamelin, Beata
    Viúva e Fundadora, Setembro 23

    Emilia Tavernier Gamelin, Beata

    Emilia Tavernier Gamelin, Beata

    Fundadora da Congregação de Irmãs da Providência

    Martirológio Romano: Em Montreal, na província de Quebec, no Canadá, beata María Emilia Tavernier, religiosa, que, ao perder o marido e os filhos, se entregou a cuidar aos necessitados, fundando a Congregação das Irmãs da Providência, em favor dos órfãos, anciãos e débeis mentais (1851).
    Etimologia: Emilia = amável, vem do grego
    Émilie Tavernier nació en Montreal, Canadá, el 19 de febrero de 1800, de padres humildes pero virtuosos y trabajadores. Ella es la última de quince hijos nacidos del matrimonio Tavernier-Maurice; sus padres fallecieron cuando ella era una niña, pero dejaron a sus hijos una educación cristiana marcada por la presencia de la Providencia en sus vidas.
    A la edad de 4 años, Emilia fue confiada a una tía paterna, que reconoció en la niña una sensible inclinación para con los pobres y desdichados.
    A los 18 años, parte para ayudar desinteresadamente a su hermano que ha quedado viudo. Lo único que solicita es tener siempre una mesa para servir comida a los mendigos que se presentan; mesa que ella nombra con cariño: «La Mesa del Rey».
    En 1823, contrae enlace con Jean-Baptiste Gamelin, un profesional en el cultivo de manzanas. En él, ella encuentra a un amigo de los pobres que comparte sus mismas aspiraciones. De esta unión nacen tres hijos, pero muy pronto la tristeza invade este hogar con el fallecimiento de los hijos a quienes ella se había dedicado con amor y abnegación. También fallece su esposo, con quien ha vivido años felices y de fidelidad en el compromiso matrimonial.
    Emilia, en medio de todas estas pruebas no se repliega sobre sus sufrimientos, sino que encuentra en la Virgen de los Dolores al modelo que orientará toda su vida.
    Su oración y su contemplación de la Virgen al pie de la cruz abren su corazón a una caridad compasiva por todas las personas que sufren. ¡Desde hoy en adelante, ellas serán su esposo y sus hijos!
    Un pobre deficiente mental y su anciana madre son los primeros de una larga lista de pobres, que se benefician, no solamente con los recursos que le dejara su esposo, sino además con su tiempo, su dedicación, su bienestar, sus diversiones y hasta su salud. Su propia casa llega a ser la casa de todos ellos y multiplica los refugios para albergarlos. Personas ancianas, huérfanos, presos, inmigrantes, desempleados, sordomudos, jóvenes o parejas con dificultades, impedidos físicos y enfermos mentales, todos conocen bien su casa, a la que dan espontáneamente el nombre de «Casa de la Providencia», porque ella misma es una «verdadera providencia».
    Emilia es bien recibida tanto en los hogares como en la cárcel, entre los enfermos y entre los que están bien, porque lleva consuelo y asistencia. Ella es verdaderamente el Evangelio en acción: «Lo que haces al más pequeño de mis hermanos, a mí me lo haces».
    Familiares y amigas se reúnen alrededor de ella para ayudarle; mientras que otros no logran entender semejante dedicación y al ver que se abre otro refugio comentan: «Madame Gamelin no tenía suficientes locas ¡Tuvo que buscarse otras!».
    Durante quince años multiplicará sus gestos heroicos de dedicación, bajo la mirada de reconocimiento y aprobación del obispo Jean-Jacques Lartigue, en un principio y luego de Mons. Ignace Bourget, el segundo obispo de Montréal, quien piensa que una vida tan preciosa para sus feligreses no puede desaparecer sin que alguien tome el relevo.
    En una estadía en París, en 1841, Mons. Bourget solicita el envío de Hijas de San Vicente de Paul para la atención de la obra de la Señora Gamelin, con el fin de establecer las bases para una comunidad religiosa. Al recibir una respuesta afirmativa, hace construir una casa nueva para acogerlas en Montreal. Pero a última hora, las religiosas cambian de parecer. La Providencia tiene otros planes.
    ¡La obra de Madame Gamelin sobrevive a todo esto!
    El obispo Bourget busca candidatas en su propia diócesis; ellas serán confiadas a Madame Gamelin quien las formará para la obra de caridad compasiva que ella realiza con tanta dedicación, y para la misión Providencia que proclama con actos que hablan aún más fuerte que las palabras.
    Las Hermanas de la Providencia nacen, a partir de la Casa de la Providencia, en la Iglesia de Montreal. Emilia Tavernier-Gamelin se unirá a las primeras religiosas, primero como novicia y luego como su madre y su fundadora. La primera profesión religiosa se celebra el 29 de marzo de 1844.
    Las necesidades de los pobres, de los enfermos, de los inmigrantes, etc. no dejan de aumentar en esta ciudad, en esta sociedad en vías de desarrollo.
    La Comunidad naciente conoce horas sombrías, cuando las hermanas disminuyen en número, debido a las epidemias mortales. Cuando el obispo Bourget duda de la buena voluntad de la superiora, influenciado por una religiosa muy negativa, la fundadora se mantiene de pie junto a la cruz, siguiendo el ejemplo de la Virgen de Dolores, su modelo a partir de las tristes horas de sus duelos. El mismo obispo Bourget reconocerá su grandeza de alma y su generosidad que llega al heroísmo.
    La nueva comunidad crece para responder a las necesidades del momento: las Hermanas de la Providencia se multiplican, son 50 en 1851, cuando hace solamente ocho años que ha nacido la comunidad y la fundadora misma fallece, siendo una víctima más de la epidemia de cólera. Sus hijas recibieron el último testamento de labios de su madre: humildad, simplicidad, caridad, sobretodo caridad.
    A partir de estos humildes comienzos, son 6147 las jóvenes que se han comprometido para seguir el ejemplo de Emilia Tavernier Gamelin. Hoy las encontramos en Canadá, Estados Unidos, Chile, Argentina, Haití, Camerún, Egipto, Filipinas y Salvador.
    El 23 de diciembre de 1993, el Papa Juan Pablo II promulgó las virtudes heroicas de Emilia Tavernier Gamelin.
    Después, al reconocer oficialmente, el 18 de septiembre de 2000, un milagro atribuido a su intercesión, el Soberano Pontífice proclama su beatificación para el 7 de octubre de 2001 y la propone al pueblo de Dios como modelo de santidad, por su vida dedicada totalmente al servicio de sus hermanos y hermanas más desprovistos de la sociedad. Se ha establecido el 23 de septiembre como fecha de su fiesta litúrgica, día del aniversario de su fallecimiento en 1851.
    Reproduzido com autorização de Vatican.va

    Bernardina María Jablonska, Beata
    Co-fundadora, Setembro 23

    Bernardina María Jablonska, Beata

    Bernardina María Jablonska, Beata

    Co-fundadora da Congregação de Irmãs Alvertinas Servidoras dos Pobres

    Em Cracóvia, na Polónia, beata Bernardina Jablonska, virgem, co-fundadora da Congregação de Irmãs Servidoras dos Pobres, sempre solícita para com os necessitados e enfermos (1940).
    Sor Bernardina, en el siglo María Jablonska, nació el 5 de agosto de 1878 en Pizuny en la parroquia Lipsko, de la diócesis de Zamosc-Lubaczow.
    A la edad de 18 años entró a la Congregación fundada por
    San Alberto Chmielowski con el deseo servir a los más pobres y abandonados. Luego sería reconocida como cofundadora de las Hermanas Albertinas.
    Su vida fue marcada por el amor a Dios sirviendo al prójimo, en especial a quienes lo perdieron todo y eran pobres.
    Nurió el 23 de septiembre de 1940 en Cracovia.
    S.S. Juan Pablo II la proclamó beata el 6 de junio de 1997.

    Elena Duglioli Dall’Olio, Beata
    Viúva, Setembro 23

    Elena Duglioli Dall’Olio, Beata

    Elena Duglioli Dall’Olio, Beata

    Esta viúva bolonhesa não há tido, por desgraça, biógrafos muito objectivos: num intento de enaltecer a figura, inventaram detalhes cada qual mais fantasioso.
    Segundo estes escritores Elena Duglioli era filha do imperador dos turcos, Mohamed II, que a idade de cinco anos foi levada a viver a ocidente. É aí onde, como prémio por sua vida santa e inocente, Deus a premeia com várias visões e o dom da profecia. 
    A verdade é que ela nasceu em Bolonha e foi filha de Silvério Duglioli, notário, e Pentesilea Boccaferri, bolonhesa.
    Fue educada muy cristianamente, muy jóven manifestó su deseo de hacer votos de castidad, pero la madre la empuja al matrimonio. A los diecisiete años se casó con Benedicto Dall´Olio, quien a ese entonces ya contaba con cuarenta años de edad, y con quien vivió casi seis decadas de un maravilloso y armonioso matrimonio.
    Se ha dicho que durante su matrimonio vivió en castidad total, pero este detalle no se puede comprobar.
    Luego de la muerte de su esposo pasó el resto de su vida siendo ejemplo para su comunidad, hasta su muerte el 23 de septiembre de 1520. Fue enterrada en la la iglesia de San Juan en Monte.
    Su fama de santidad motivó a la población a recordarla cada 23 de septiembre, luego S.S. León XII confirmó oficialmente su culto en 1828.

    http://es.catholic.net/santoral 

    Recolha, transcrição e tradução incompleta, pela sua extensão, por António Fonseca