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sexta-feira, 13 de novembro de 2009

ESTANISLAU KOSTKA, Santo (e outros) - 13 de Novembro

Estanislau Kostka

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Estanislau Kostka

Estanislau Kostka (1550-1568) foi um jesuíta polonês canonizado pelo Papa Bento XIII, em 1726.

[editar] Biografia

Estanislau Kostka nasceu no Castelo de Rostków, na Polónia, no seio de uma família nobre. Com a idade de 13 anos foi estudar no colégio dos jesuítas em Viena. Demonstrou vocação para a vida religiosa desde cedo. Solicitou ingresso na Companhia de Jesus. Como era menor de idade, a Companhia solicitou a autorização do pai, que se opôs ferrenhamente. Decidido a tornar-se jesuíta, o jovem fugiu secretamente, disfarçado de mendigo para a casa dos jesuítas em Dillingen, na Alemanha. Lá foi acolhido pelo superior, São Pedro Canísio. Ao saber do ocorrido, o pai ameaçou até expulsar os jesuítas da Polónia, mas Estanislau manteve-se resoluto.

Aos 17 anos foi para Roma, a fim de estudar filosofia no Colégio Romano (actual Universidade Gregoriana) e concluir o noviciado. Após sua chegada, ficou gravemente enfermo. Faleceu dez meses depois, aos 18 anos de idade no dia da Assunção de Nossa Senhora.

É considerado padroeiro dos jovens.

Estátua de Estanislau Kostka

Vitral de igreja representando Estanislau Kostka

Vida de Estanislau Kostka na Biblioteca Electrónica Cristiana

 

Diego (Diogo) de Alcalá, Santo
Franciscano, 13 Novembro

Diego de Alcalá, Santo

Diego de Alcalá, Santo

São Diogo de Alcalá (San Nicolás del Puerto, 1400Alcalá de Henares, 12 de Novembro de 1463) foi um religioso católico da Ordem dos Frades Menores. Foi canonizado pelo papa Sixto V em 1588. Com seu nome em castelhano, San Diego de Alcalá, foi baptizada a cidade californiana de San Diego.

Empezamos esta breve silueta hagiográfica reparando una, no por lo generalizada menos digna de ser reparada, injusticia en la denominación del santoral español al designar a San Diego con el toponímico de Alcalá de Henares, en lugar del nombre de la villa de San Nicolás del Puerto, en la provincia de Sevilla.
Insignificante por su demografia, es la villa de San Nicolás del Puerto uno de los lugares más típicos y pintorescos de la provincia andaluza. Se halla situado al norte de la misma, en pleno complejo montañoso, con gran riqueza hidráulica, que dan a sus alrededores extensas zonas cultivadas y amplias alamedas. Su altitud y arboledas hacen del lugar un oasis en la canícula sevillana.
San Nicolás, en su insignificancia demográfica y urbanística, tiene un lugar en la historia por el mejor de los títulos que dan entrada en ella, por haber sido cuna de uno de los hombres que figuran en el santoral de la Iglesia católica. Hacia fines del siglo XIV, sin que sea posible concretar más la fecha, nació de humilde familia pueblerina el niño que había de llevar junto a su nombre en documentos reales y bulas pontificias el nombre del lugar que le vio nacer: San Diego de San Nicolás. El hecho al que hemos aludido al comienzo de estas líneas de que se le designe como San Diego de Alcalá no tiene más explicación que el haber sido la ciudad complutense su última residencia terrenal, lugar de su sepulcro hasta el presente, y que sus numerosos milagros hicieron bien pronto célebre en toda España. Pero tanto las historias primitivas del Santo como la bula de canonización expedida por Sixto V, no conocen otro lugar de referencia que San Nicolás. La tradición lugareña ha conservado ininterrumpidamente hasta el día de hoy la casa de su nacimiento. La devoción de sus paisanos, cobijados bajo su celestial patronato, respalda la designación del lugar de su nacimiento. El Santoral Hispalense, de Alonso Morgado, el más documentado elenco hagiográfico de santos sevillanos, así lo reconoce. Es, pues, de justicia devolver al humilde pueblo sevillano el mejor título de su historia, máxime cuando la ciudad complutense tiene tantos otros de rango universitario y literario que la encumbran en España.
Muy poco se sabe de sus primeros años.
La más segura de sus biografías, debida a la pluma de don Francisco Peña, abogado y promotor en Roma de la causa de canonización del Santo, y que debió, por lo mismo, poseer los mejores datos en torno a la vida de Diego, así lo reconoce. Don Cristóbal Moreno, traductor en el siglo XVI al castellano de la obra latina de Peña, también hace constar esta insuficiencia de datos sobre la niñez y primeros años de San Diego. Y hasta la Historia del glorioso San Diego de San Nicolás, escrita por el que fue guardián del convento de Santa María de Jesús, de Alcalá de Henares, donde vivió y murió el Santo, se concreta para esta época de la vida de Diego a las anteriores biografías de Peña y Moreno. La Historia de Rojo, el guardián complutense, aparecida en 1663, sesenta años después de la muerte de Moreno y a un siglo de distancia de la obra latina de Peña, no pudo ampliar con nuevos datos, como parecería lógico por haber vivido en el mismo convento de San Diego, lo que la bula y anteriores hagiógrafos nos comunican. Alonso Morgado tampoco nos enriquece el conocimiento de la niñez de Diego con aportaciones que llenen el vacío de sus primeros años.
Deseosos de que esta silueta hagiográfica responda a la más estricta seriedad documental, tanto más exigida cuanto San Diego llegó a ser un taumaturgo popular en sus tiempos y en la España de los siglos de oro, nos vamos a dedicar tan sólo a destacar dos aspectos de su vida: sus itinerarios y las características de su santidad, tal como aparecem aquéllas en la bula de canonización.
San Diego, nacido en el más pequeño lugar de la provincia de Sevilla, fue sin duda uno de los hombres de su tiempo y condición que más viajó. Podríamos trazar la línea de su constante andar con un gráfico que va de San Nicolás al cielo, pasando por Sevilla, Córdoba, las Islas Canarias, Roma y Castilla, rindiendo viaje en Alcalá de Henares, para saltar desde la gloria del sepulcro a los altares. En el polvo de sus sandalias quedaron adheridas y mezcladas tierras de innumerables caminos de España y Francia e Italia.
De San Nicolás pasa a un lugar cercano a la villa para ponerse bajo la dirección espiritual de un santo sacerdote ermitaño, el primero que cultiva sus ansias generosas de total entrega de servicio a Dios. De allí, confirmada su voluntad de consagración al Señor, se traslada a Arrizafa, cerca de Córdoba, en cuyo convento profesa como frade lego en los Menores de la observancia franciscana. Desde este lugar comienza su itinerario limosnero y misional por incontables pueblos de Córdoba, Sevilla y Cádiz, dejando detrás de su paso una estela de caridad y milagros que aún pervive en las tradiciones lugareñas de no pocos de esos pueblos.
Pero el humilde fraile de «tierra adentro» había de enfrentarse, en su constante caminar, con las rutas del «mar océano», empresa en aquellos tiempos ni corta ni común. Las Islas Canarias, especialmente Fuerteventura, son ahora la meta de su itinerario misionero en calidad de guardián, para lo que fue designado hacia el año 1449. Su paso por las Islas Afortunadas quedó también marcado por obras maravillosas de apostolado y de caridad. Vuelto a la Península hacia el año 1450, en ocasión del jubileo universal proclamado por la santidad de Nicolás V, su piedad mueve sus pies camino de Roma para lucrar las gracias de aquel jubileo. Después de varios meses de peregrinar llega a la Ciudad Eterna al tiempo de la canonização de San Bernardino de Sena, cujo acontecimento, al congregar en Roma vários milhares de religiosos franciscanos, havia de oferecer outra oportunidade a seu zelo e caridade ardente com motivo de uma epidemia havida entre os peregrinos chegados de várias partes. Foi o convento de Santa María de Araceli el lugar de su residência durante tres meses.
Volta a España. Y depois de un tempo en el convento castelhano de Nuestra Señora de Salceda, llega en su última etapa terrenal a Alcalá de Henares, en cuyo convento de Santa María de Jesús había de vivir los últimos años de su vida mortal para nacer a la gloria y a la santidad de los altares.
Esta breve consignación geográfica de sus itinerarios en aquellos tiempos, y en un humilde hijo pueblerino y religioso lego, es más que suficiente para poner de relieve su destacada personalidad, cuya base estribaba tan sólo en su santidad misionera y caritativa.
Si hubiésemos de sintetizar la fisonomía de su espiritualidad, dentro siempre del estilo franciscano de su vida, no dudaríamos en destacar la obediencia hasta el milagro, la sencillez y servicialidad sin límites, la caridad heroica para con todos, como las virtudes que le encumbraron a la santidad y que le hicieron famoso y hasta popular en vida y después de su muerte. El humilde lego que hacía salir a su paso a todos para verle y acogerse a su valimiento delante de Dios mientras vivía, había de congregar junto a su sepulcro a los grandes de la tierra después de muerto. Cardenales y prelados de la Iglesia, reyes y príncipes, hombres y mujeres del pueblo habían de ir, sin distinción de clases, al humilde religioso franciscano. Enrique IV de Castilla, primero; cardenales de Toledo, príncipes de España, el mismo Felipe II después, acudieron junto a su tumba, llevados por el mismo sentimiento de confianza en su santidad milagrosa, o hicieron llevar sus restos sagrados hasta las cámaras regias, como en el caso del príncipe Carlos, hijo del Rey Prudente, a fin de impetrar de Dios, por su mediación, la curación y el milagro. Nada menos que el propio Lope de Vega había de inmortalizar en una de sus comedias en verso el milagro del príncipe Carlos, que había de cantar, en la poesía del Fénix de nuestros Ingenios, el pueblo todo de España.
Nadie con más autoridad que Sixto V puede resumirnos las características de la santidad de Diego. «El Todopoderoso Dios –dice en la bula de canonización–, en el siglo pasado, muy vecino y cercano a la memoria de los nuestros, de la humilde familia de los frailes menores, eligió al humilde y bienaventurado Diego, nacido en España, no excelente en doctrina, sino “idiota” y en la santa religión por su profesión lego..., mostrándole claramente que lo que es menos sabio de Dios, es más sabio que todos los hombres, y lo más enfermo y flaco, más fuerte que todos los hombres... Dios, que hace solo grandes maravillas, a este su siervo pequeñito y abandonado, con sus celestiales dones de tal manera adornó y con tanto fuego del espíritu Santo le encendió, dándole su mano para hacer tales y tantas señales y prodigios así en vida como después de muerto, que no sólo esclareció con ellos los reinos de España, sino aun los extraños, por donde su nombre es divulgado con grande honra y gloria suya... Determinamos y decretamos –continúa la bula– que el bienaventurado fray Diego de San Nicolás, de la provincia de la Andalucía española, debe ser inscrito en el número y catálogo de los santos confesores, como por la presente declaramos y escribimos; y mandamos que de todos sea honrado, venerado y tenido por santo...»
Lo humilde y pobre del mundo fue escogido por Dios para maravilla de los grandes y poderosos de la tierra. En Diego se cumplió una vez más de modo esplendente el milagro de la gracia.
Así se consumaron las etapas del itinerario de San Diego de San Nicolás, quien entró en la inmortalidad bienaventurada el 13 de noviembre de 1463 en Alcalá, y en la gloria de los altares en julio de 1588, bajo el pontificado de Sixto V, culminando el proceso introducido por Pío IV en tiempos de Felipe II.
No queremos cerrar esta silueta sin consignar aquí un deseo y una aspiración de todos sus paisanos, y que será la última etapa de sus itinerarios y hasta una solución a la soledad en que hoy se halla su sepulcro. La etapa, triunfal y definitiva, de Alcalá, donde hoy reposa, a San Nicolás, la villa que le vio nacer, y en la que la devoción popular al santo Patrono y paisano espera tenerle lo más cerca posible, no sólo para honrarle como su santidad y gloria merecen, sino incluso para conseguir por su mediación valiosa la completa y plena restauración de la vida cristiana de un pueblo pequeño y humilde, pero que conserva la fe en su Santo, al que lleva siglos esperando.

Christian, Santo
Um dos padroeiros de Polónia, 13 de Novembro

Christian, Santo

Christian, Santo

Novembro 13

Etimologicamente significa “crente, cristão”. Vem da língua latina.
Cuando la persona comprende que Dios la ama, y que la ama hasta en los momentos más deplorables, se vuelve más atenta a los demás. Todo el arte de la existencia consiste en vivir el amor de Dios reflejado en la gloria de todo se humano.
El joven Christian, acompañado de sus amigos Benito, Isaac, Santiago y Mateo, llevaban en sus corazones las ilusiones de todo buen creyente: trabajar por la conversión de su país al cristianismo.
Llegaron de Italia hasta Polonia y, no teniendo sitio en donde cobijarse, se establecieron en el bosque de Kazimeierz, al sur de Gniezno.
Pertenecían todos a la orden de los camaldulenses. El apóstol siente en sus venas el gozo de llevar la Buena Noticia del Evangelio a todos los rincones del universo.
Sin embargo, hay personas que no solamente persiguen a los hombres de paz, sino que los persiguen y acaban con ellos.
Una noche, la del 11 de noviembre del año 1003, mientras dormían en su cama, fueron unos bandidos a hurtadillas a matarlos.
¿Cuál era la razón de semejante acto de barbarie?
Los banda de criminales creía, que los chicos que habían llegado de Italia, llevaban consigo un tesoro inapreciable.
La única forma de tenerlo – se decían – es matarlos.
Al día siguiente, los habitantes del lugar los encontraron muertos. Y como buena gente, les dieron sepultura. Y entre los creyentes corrió en seguida la voz de que habían muerto como mártires.
Christian era el cocinero del grupo, y era polaco. Al encontrarlo algo apartado de los otros, lo enterraron en el claustro de la iglesia.
Hoy es uno de los patronos de la nación polaca.
¡Felicidades a quien lleve este nombre!

María Patrocinio Giner Gomis de San Juan, Beata
Mártir, 13 Novembro

María Patrocinio Giner Gomis de San Juan, Beata

María Patrocinio Giner Gomis de San Juan, Beata

Nació en Tortosa, el 4 de Enero de 1874 y murió en Portichol de Tavernes de Valldigna, el 13 de Noviembre de1936.
Religiosa profesa de la Congregación de las Religiosas de María Inmaculada Misioneras Claretianas
Por muchos años formadora de las jóvenes generaciones de claretianas y educadora en Carcagente. Fundadora de la comunidad y colegio en Puerto de Sagunto, Sufrió la primera persecución el año 1931. Entregó la vida por Cristo y Su Evangelio ofreciéndola por la paz y reconciliación.
Ella es uno de los mártires de Valencia.

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Agustina Livia Pietrantoni, Santa
Religiosa, 13 Novembro

Agustina Livia Pietrantoni, Santa

Agustina Livia Pietrantoni, Santa

Uma terra... uma família
"Existia uma vez e segue existindo todavia, com uma imagem nova, um povo chamado Pozzaglia, nas colinas de Sabina... e havia uma casa bendita, ninho cheio de vozes infantis, entre as quais a de Oliva, chamada mais tarde Livia, e que se chamará na Vida Religiosa irmã Agustina... ".
A vida muito breve da irmã Agustina, começa e desenvolve-se assim: "simples, límpida, pura, amante... mas no final... dolorosa e trágica... ou melhor... simbólica". Vida que inspirou a Paulo VI, o Papa que a Beatificou, palavras de extraordinária poesia, para narrar o transcorrer de sua vida.
27 de Março de 1864. É no pequeno povo de Pozzaglia a 800 metros de altitude na linda zona geográfica que se estende entre Rieti, Orvinio, Tivoli onde nasce e é baptizada Livia; ¡a segunda de onze irmãos! Seus pais, Francisco Pietrantoni e Catalina Costantini, pequenos agricultores trabalham suas terras e outras alugadas. A infância e a juventude de Livia respiram os valores da família honesta, trabalhadora, religiosa e na casa bendita "todos estavam pendentes de fazer o bem e de rezar a miúdo...". Este período está marcado todo pela sabedoria do avô Domingo um verdadeiro ícone patriarcal.
A los 4 años, Livia recibe el sacramento de la Confirmación y alrededor de 1876 hace su Primera Comunión, con un conocimiento ciertamente extraordinario si la juzgamos por lo que fue su posterior vida de oración, generosidad y donación. Muy pronto, en la gran famiglia, donde todos parecían tener derecho a su tiempo y a su ayuda, aprende de su mamá Catalina las atenciones y los gestos maternales que emplea con dulzura a la vista de sus numerosos pequeños hermanos. Trabaja en los campos y cuida los animales, no conoce ni los juegos ni el colegio, al que ella va de una forma muy irregular, pero del que consigue obtener un provecho extraordinario, hasta el punto de merecer de sus compañeras el título de "profesora".
Trabajo... orgullo
A los 7 años y con otros niños empieza a trabajar, transportando miles de baldes de piedra y arena para la construcción de la ruta que va de Orvinio a Poggio Moiano. A los doce años, se va con otras jóvenes jornaleras que se dirigen a Tivoli, durante los meses del invierno para la recolección de aceitunas. Precozmente sabia. Livia asume la responsabilidad moral y religiosa de sus jóvenes compañeras, las sostiene en ese rudo trabajo, lejos de la familia y se enfrenta con fuerza y coraje a los "jefes" arrogantes y sin escrúpulos.
Vocación y desprendimiento
Livia es una joven agradable por su sabiduría, su sentido de ayuda al prójimo, su generosidad, su belleza... y varios jóvenes en el pueblo tienen puestos los ojos en ella. Sus miradas de admiración no pasan desapercibidas a su mamá Catalina que sueña con un buen partido para su hija. Pero, ¿qué piensa Livia? ¿Qué secreto guarda? ¿Por qué no elije? ¿ Por qué no se decide? "Livia... extremadamente audaz por la voz que le habla interiormente, la voz de su vocación, cede: Cristo será su amor, Cristo, su Esposo". Su búsqueda se orienta hacia una vida de sacrificio; a quién, en su familia o en el pueblo, quiere hacerla cambiar de opinión, definiéndola como un escape de la fatiga, Livia responde "quiero elegir una Congregación donde haya trabajo para el día y la noche" y todos están seguros de la autenticidad de estas palabras. En un primer viaje a Roma, acompañada por su tío Fray Mateo, vive una desilusión dolorosa: han rechazado acogerla.
Algunos meses después, por tanto, la Superiora General de las Hermanas de la Caridad de Santa Juana Antida Thouret, Madre Josefina Boquien, le hace saber que la espera en la Casa General, calle Santa María in Cosmedin. Livia comprende que esta vez el adiós es definitivo. Con emoción, se despide de todos los habitantes del pueblo, de todos los rincones de su pueblo, sus lugares de oración: la Parroquia, la Virgen de la Rifolta; abraza a sus familiares, recibe de rodillas la benedición del abuelo Domingo, "besa la puerta de su casa, hace el signo de la Cruz y se va corriendo".
Formación y servicio
23 marzo de 1886. Livia tenía 22 años, cuando se fue a Roma, vía S. Maria in Cosmedin. Algunos meses de postulantado y de noviciado son sufficientes para mostrar que la joven tiene la pasta de una hermana de la Caridad, es decir de una "sierva de los pobres" según la tradición de S. Vicente de Paúl y de Santa Juana Antida. Livia, in efecto, lleva al convento un potencial humano heredado de su familia particularmente sólido y que ofrece garantía. En ella la mujer y la religiosa están en perfecta armonía. Cuando toma el hábito religioso y se le da el nombre de hermana Agustina tiene el presentimiento que será ella quien encarne una santa con ese nombre: efectivamente no conoce ninguna santa Agustina.
Enviada al hospital Espíritu Santo, que tiene 700 años de gloriosa historia y definido como "el gimnasio de la caridad cristiana", tras las huellas de los santos que la han precedido, entre los cuales se encuentran Carlos Borromeo, José de Calasanz, Juán Bosco, Camilo de Lelis... la hermana Agustina aporta su contribución personal y en este lugar de sufrimiento expresa su caridad hasta el heroísmo.
Silencio, oración y bondad
El ambiente del hospital es hostil a la religión. La cuestión romana envenena los espíritus; los Padres Capuchinos son expulsados, se prohíbe el crucifijo y cualquier otro signo religioso. Quisieran también alejar a las Hermanas, pero tienen miedo de la reacción de la gente: les hacen la vida "imposible" y se les prohibe hablar de Dios; pero la hermana Agustina no tiene necesidad de su boca para "proclamar a Dios" y ninguna mordaza puede impedirle anunciar el Evangelio. Primero en el cuidado de los niños, y después de haberse contagiado mortalmente, de lo cual se recupera milagrosamente, en el cuidado de los tuberculosos, servicio de desesperación y de muerte, expresa siempre una devoción total y una atención extraordinaria a cada enfermo, sobre todo a los más difíciles, violentos y obscenos, como "Romanelli".
En secreto, en el pequeño rincón oculto donde ha encontrado un sitio para que la Virgen María siga en el hospital, ella le confía a sus enfermos y le promete vigilias más numerosas, sacrificios más grandes, para obtener la gracia de la conversión de los más obstinados. ¿Cuántas veces le ha presentado a José Romanelli? Es el peor de todos, el más vulgar y el más insolente sobre todo con la hermana Agustina, quien multiplica las atenciones con él y que con gran bondad, acoge a su madre ciega cuando viene a visitarlo. De él se puede esperar cualquier cosa, todos están hartos.
Cuando después de su enésima bravuconería hacia las mujeres en la lavandería, el Director lo expulsa del hospital, su rabia busca una víctima y la pobre Agustina es la elegida. "¡Te mataré con mis propias manos!", "¡Hermana Agustina, no tienes más de un mes de vida!", son las amenazas que le hace llegar varias veces por medio de cartas.
Romanelli no bromea, en efecto, y la hermana Agustina tampoco, no pone límites a su generosidad por el Señor... Está dispuesta a pagar con su propia vida el precio del amor, sin escapar, sin acusar. Cuando Romanelli la sorprende y la golpea cruelmente sin que ella pueda escapar, el 13 de noviembre de 1894, de sus labios no salen más que las invocaciones a la Virgen y las palabras de perdón.

Homabono de Cremona, Santo
Sastre laico, 13 Novembro

Homabono de Cremona, Santo

Homabono de Cremona, Santo

Santo Homobono, confessor, nem Cremona, foi sastre e mercador de telas; ao qual tendo resplandecido em milagres, canonizou Inocêncio III.
A extraordinária figura de santo Homobono, comerciante de telas, esposo e pai de família, que se converteu ao mistério da cruz e foi "pai dos pobres" e artífice de reconciliação e paz, cobra um valor exemplar como chamada à conversão. Seu exemplo mostra que a santificação não é vocação reservada a alguns, mas que se propõe a todos.
Es el primer fiel laico, y el único que, sin pertenecer a la nobleza o a familias reales o principescas, fue canonizado en la Edad Media.
«Padre de los pobres», «consolador de los afligidos», «asiduo en las continuas oraciones», «hombre de paz y pacificador », «hombre bueno de nombre y de hecho», este santo, como afirmó el Papa Inocencio III en la bula de canonización Quia pietas, sigue siendo aún hoy un árbol plantado junto a corrientes de agua, que da fruto en nuestro tiempo.
No sólo porque la santidad es una sola, sino también por las características de la vida y de las obras con que este fiel laico vivió la perfección evangélica. Responden de modo singular a las exigencias actuales y confieren a la celebración jubilar un profundo sentido de «contemporaneidad».
Los testimonios unánimes de la época definen a Homobono «pater pauperum», padre de los pobres. Esta definición, que se ha mantenido en la historia de Cremona, resume en cierto modo las dimensiones de la elevada espiritualidad y de la extraordinaria aventura del comerciante. Desde el momento de su conversión a la radicalidad del Evangelio, Homobono llega a ser artífice y apóstol de caridad. Transforma su casa en casa de acogida. Se dedica a la sepultura de los muertos abandonados. Abre su corazón y su bolsa a todos los necesitados. Se dedica con todo su empeño a dirimir las controversias que, en la ciudad, dividen a grupos y familias. Lleva a cabo con generosidad las obras de misericordia espirituales y corporales y, a la vez, con el mismo fervor con que participa diariamente en la Eucaristía y se dedica a la oración, protege la integridad de la fe católica frente a infiltraciones heréticas.
Recorriendo el camino de las bienaventuranzas evangélicas, durante la época del municipio, en la que el dinero y el mercado tienden a constituir el centro de la vida ciudadana, Homobono conjuga justicia y caridad y hace de la limosna el signo de comunión, con la espontaneidad con que, gracias a la asidua contemplación del Crucificado, aprende a testimoniar el valor de la vida como don.
Fiel a estas opciones evangélicas, afronta y supera los obstáculos que se le presentan en su ambiente familiar, ya que su esposa no comparte sus opciones; en el parroquial, que ve con cierta sospecha su austeridad; e incluso en el ámbito del trabajo, por la competencia y la mala fe de algunos, que tratan de engañar al honrado comerciante.
Así, surge la imagen de Homobono trabajador, que vende y compra telas y, mientras vive el dinamismo de un mercado que se extiende por ciudades italianas y europeas, confiere dignidad espiritual a su trabajo: una espiritualidad que es la impronta de toda su laboriosidad.
En su experiencia se funden las diversas dimensiones. En cada una encuentra el «lugar» adecuado para desarrollar su aspiración a la santidad: en el núcleo familiar, como esposo y padre ejemplar; en la comunidad parroquial, como fiel que vive la liturgia y participa asiduamente en la catequesis, unido profundamente al ministerio del sacerdote; en el ámbito de la ciudad, donde irradia la fascinación de la bondad y de la paz.
Una vida tan rica en méritos no podía menos de dejar una huella profunda en la memoria. En efecto, es admirable la perseverancia que ha tenido Cremona en el afecto y en el culto a este singular ciudadano suyo, que surgió precisamente del sector popular.
Es significativo el hecho de que, en 1592, la iglesia catedral fuera dedicada simultáneamente a él y a la Asunción de la Virgen María. Y es igualmente significativo que, en 1643, fuera elegido patrono de la ciudad por los miembros del Concejo, en medio del júbilo, «la inmensa alegría» y las «lágrimas de devoción» del pueblo. Un santo laico, elegido como patrono por los mismos laicos.
No ha de sorprender que el culto de san Homobono se haya difundido en muchas diócesis italianas y más allá de las fronteras nacionales. Homobono es un santo que habla a los corazones. Es hermoso constatar que los corazones sienten su amable fascinación. Lo demuestra la incesante peregrinación de fieles ante sus restos mortales, sobre todo, no exclusivamente, el día de su fiesta litúrgica, y la intensa devoción que le profesa la población, recordando las gracias recibidas y confiando en la intercesión del amado «comerciante celestial».
Se trata de un fiel laico que, como laico, alcanzó el don de la santidad. Su historia tiene un valor ejemplar como llamada a la conversión sin restricciones de ningún tipo y, por tanto, a la santificación, que no está reservada a unos cuantos, sino que se propone a todos indistintamente.
Murió en el templo durante la celebración de una misa. Cuando el sacerdote entonaba el Gloria Patri, tendió Homobono sus manos hacia el altar y cayó muerto con los brazos en cruz, ante el crucifijo. Su fama de santidad era tal que unos meses más tarde se esculpía su estatua para la fachada de la iglesia de San Homobono de Cremona, y dos años después de morir fue canonizado.

María Teresa de Jesús (María Scrilli), Beata
Fundadora, 13 de noviembre

María Teresa de Jesús (María Scrilli), Beata

María Teresa de Jesús (María Scrilli), Beata

Fundadora do Instituto de Nossa Senhora do Monte Carmelo

Nascida em desamor
Nasce María Scrilli em 15 de Maio de 1825 em Montevarchi, cidade do Grã Ducado de Toscana. Era a segunda menina que nascia no lar dos Scrilli-Checcucci; se esperava fosse um rapaz e a desilusão foi grande. “Naquela mesma manhã de domingo e muito cedo…a poucas horas de ter nascido, foi levada à pia baptismal de forma privada com grande desgosto de meus pais por terem tido uma segunda filha”, conta ela mesma. “Até à idade de quatro anos ou pouco mais, me sentia recusada por minha própria mãe, razão pela qual caía numa profunda tristeza e era propensa ao pranto; não lhe sendo de muito agrado, procurava afastar-me dela o mais que podia”. (O drama infantil estava servido). E continua escrevendo: «Quando apenas fui capaz de compreender o desamor que me tinha minha mãe não tenho palavras para poder expressar a magnitude dessa espinha que atravessava meu coração. Meu tormento não era causado pela inveja de ver a minha irmã tão delicadamente querida por meus pais, mas sim porque no fundo também eu sentia a necessidade de me ver amada».
Terribles palabras de esta muchacha que descifrarán en parte la vida y la obra de esta singular mujer. Sin embargo, lo que pudo haber sido un verdadero trauma para la chiquilla le sirvió para ir modelando su carácter sin guardar ninguna acritud; afortunadamente supo comprender a tiempo que la envidia es la que corroe el corazón y no el vacío por la ausencia del amor; a colmar esas ansias va a dedicar María Teresa toda su vida sin amargura, sin tan siquiera un mínimo resentimiento para con su propia madre. En María la Virgen encontrará la solución a su íntimo problema de afectividad: Ella será su auténtica Madre, la del Cielo, ya que teniéndola no la tenía en la tierra; una tiernísima devoción mariana brotará con fuerza y modelará aquel corazón hecho para entregarse a cuantos eran víctimas del desamor, a semejanza de María.
A los 21 años ingresa en Santa María de los Ángeles en Florencia, el monasterio de Sta. María Magdalena de Pazzis, pero no prospera en su propósito. De aquella experiencia carmelitana adquiere unos sólidos fundamentos, base de toda su espiritualidad para el futuro; en su diario escribe, por ejemplo: “Pureza, pureza de intención. Buscar en todo complacer a Dios, hacer bien a los demás (esto también en Dios), y la abnegación de uno mismo. Todo basta para hacer un santo”. La pureza de intención y el amor propio fueron los ejes centrales de la espiritualidad de la santa florentina. Este principio no es solamente una feliz coincidencia. Del Carmelo de Florencia sale con una clara decisión: será contemplativa, pero «contemplativa en acción». Y lo conseguirá, perdiéndose.
Por la cultura y la dignidad humana
Y es que desde 1849 aquella región toscana vive un virulento anticlericalismo originado por el liberalismo más radical entonces de moda; aquella sociedad yace bajo un ínfimo nivel de analfabetismo y de miseria, factores que de ordinario suelen ir juntos. María Scrilli piensa qué puede hacer para remediarlo y, consciente de que la incultura e ignorancia degrada especialmente a la mujer, comienza a impartir enseñanza en su propia casa de Montevarchi a un grupo de niñas que encontraba por la calle. “En 1849 el número de mis pequeñas alumnas había llegado a doce; las tenía gratuitamente, pero ellas correspondían con tantas demostraciones de agradecimiento, que no tenía más remedio que corresponderlas”, escribe. Pronto se le unen a esta labor otras compañeras. “Éramos Edvige Sacconi, Ersilia Betti, Teresa del Bigio y yo…Escribí algunas normas que nos regularan, pero regularmente lo hacía de palabra”. En 1854 nace el Pío Instituto de Pobres Hermanitas del Corazón de María aprobado por el obispo de Fiésole. En agosto de 1857, estando en el monasterio de Sta. María Magdalena de Pazzis, Pío IX la bendice: “…y puso su mano sobre mi cabeza, mientras que yo me incliné y le besé los pies”, escribe, interpretando aquel gesto como un signo aprobatorio.
En junio de 1859 las tropas piamontesas entran en Montevarchi y ocupan el convento de las religiosas y por un decreto del 30 de noviembre el Instituto es suprimido; toda la obra de M. Scrilli se viene abajo y las monjas han de marchar a casa secularizadas. María Teresa se refugia en Florencia desde donde trata de reconstruir su instituto, hasta que en 1878 el arzobispo Eugenio Cecconi les concede recomponer la comunidad, quedando restablecido en 1892. “El Instituto, sin duda, según el diseño de Dios, debía fundarse con lagrimas, con dolor y con los combates de la fundadora”. Algunas Hermanas abandonan la casa, otras fallecen y ninguna otra ingresa. La mejor colaboradora, Clementina Mosca, se marcha con las dominicas de clausura. Todo el proyecto de la Scrilli se derrumba. Pero su ánimo no decae. Sabe muy bien que si aquello es obra de Dios y María su Madre lo quiere, la obra saldrá adelante; es consciente de que ella, como grano de trigo, debe morir y desaparecer para que una nueva vida surja.
Y así acontece. María Teresa se ofrece como víctima por aquella obra de la Iglesia. Cae gravemente enferma y muere en el mayor de los desamparos; el panorama congregacional era desolador: una Hermana anciana, otra enferma prácticamente paralítica y una novicia. Era el 14 de noviembre de 1889. Tras la muerte de María Teresa se presagia la total extinción. Todo ha terminado. Pero, el grano de trigo no cae en tierra y muere… (Jn 12, 24). Y se produce el milagro. He aquí que inesperadamente vuelve Clementina Mosca (1862-1934), «el ángel enviado por Dios»; adopta el nombre de María de Jesús y recoge el precioso legado de María Teresa. «Bajo el dinámico liderazgo de esta segunda fundadora el Instituto cobró nueva vida, creció en miembros y multiplicó las fundaciones, ampliando el arco de la acción apostólica: enseñanza, cuidado de enfermos y otros trabajos de caridad. Elaboró Constituciones y logró que su congregación fuese reconocida de derecho diocesano por el Cardenal Mistrangelo en 1929; el mismo año el prior general Elías Magennis las afilió a la Orden ya con el definitivo nombre de Instituto de Nuestra Señora del Monte Carmelo.
Fue beatificada el 8 de octubre de 2006.

Calixto Caravario, Santo

Mártir Salesiano, Fevereiro 25

Calixto Caravario, Santo

Calixto Caravario, Santo

Callisto Caravario SDB, (Cuorgnè (Turim), 18 de Junho de 1903Li-Thau-Tseul, 25 de Fevereiro de 1930), também grafado Calixto Caravario, foi um sacerdote salesiano, mártir na China, proclamado santo da Igreja Católica Romana por decisão do papa João Paulo II. Comemora-se a 25 de Fevereiro, aniversário da sua morte.

Martirológio Romano: Junto ao rio Beijiang, perto da cidade de Shiuchow, na província chinesa de Guanddong, santos mártires Luis Versiglia, bispo, e Calixto Caravario, presbítero, da Sociedade Salesiana, que sofreram o martírio por causa de sua acção pastoral em favor das pessoas que lhes estavam confiadas (1930).
Etimologicamente: Calixto = Aquele de grande beleza, é de origem grega.
Calixto nasceu em Cuorgné, perto de Turim, em 8 de Junho de 1903.
Foi aluno do oratório de Valdocco.
Todavia se encontrava em período de formação inicial, quando em 1924 marchou para a China como missionário salesiano.
Ordenado sacerdote em 1929 por monsenhor Luis Versiglia, se destinou ao vicariato de Shiu Chou.
Por defender a pureza e a virgindade de três raparigas cristãs, em 25 de Fevereiro de 1930, ambos os missionários foram assassinados em Li Tau Tseu, na margem do rio Lin Chou.
A autenticidade de seu martírio foi reconhecida pela Congregação de Causas dos Santos em 13 de Novembro de 1976.
João Paulo II os beatificou em 15 de Maio de 1983.
O próprio João Paulo II, no ano 2000 proclamou oficialmente sua santidade com outro grupo de mártires chineses.

Luis Versiglia, Santo

Bispo e Mártir, Fevereiro 25

Luis Versiglia, Santo

Luis Versiglia, Santo

Nascimento  -  5 de Junho de 1873 em Oliva Gessi (Pavia) Itália Itália

Falecimento  -  25 de Fevereiro de 1930 em Linchow Flag of the People's Republic of China.svg China

Venerado pela  Igreja Católica Romana da Itália

Beatificado  - 15 de Maio de 1983, Vaticano por: Papa João Paulo II

Canonizado  -  1 de Outubro de 2000, Vaticano por: Papa João Paulo II

Festa litúrgica13 de Novembro

Gloriole.svg Portal dos Santos (ver este site)

São Luigi Versiglia SDB (Oliva Gessi (Pavia), 5 de Junho de 1873Shaoguan, 25 de Fevereiro de 1930) foi um prelado, missionário, mártir e santo da Igreja Católica Romana. Pertencia aos missionários salesianos italianos, tendo vivido em Macau. Foi assassinado na China em conjunto com o também missionário salesiano São Callisto Caravario.

Partiu de Oliva Gessi para Turim a 16 de Setembro de 1885, com apenas 12 anos de idade, para estudar com os salesianos de Don Bosco, com a intenção de ingressar na universidade para ser veterinário. Permanece com Don Bosco durante dois anos e meio, período em que aquele é seu confessor.

Poucos dias depois da morte de João Bosco, a 11 de Março de 1888, Luigi assiste na Basílica de Maria Auxiliadora à imposição do crucifixo a sete missionários que partiam para as missões. Foi então que decidiu renunciar à sua carreira de veterinário e tornar-se salesiano para ser missionário. Entra para o noviciado em Foglizzo nesse mesmo ano, sendo enviado pouco depois para a Pontifícia Universidade Gregoriana de Roma onde estudou filosofia. Por esse tempo realizou uma intensa actividade pastoral no oratório do Sagrado Coração. Obtém a licenciatura em 1893 e regressou a Foglizzo como assistente e professor dos noviços. A 21 de Dezembro de 1895 recebe a ordenação sacerdotal.

Miguel Rua, primeiro sucessor de Don Bosco, decidiu abrir um noviciado em Genzano, perto de Roma, e que Luigi Versiglia seria o director e mestre do novo noviciado. Apesar de não estar muito à vontade no seu novo cargo, Luigi aceitou e permaneceu 9 anos em Genzano.

Em 1905, Luigi estudou vários idiomas para poder partir como missionário. A 19 de Janeiro de 1906, saiu de Itália a primeira expedição de missionários salesianos com destino à China, capitaneada por ele. O Bispo de Macau, D. João Paulino de Azevedo e Castro, acolhe calorosamente a chegada dos Salesianos, entregando-lhe a direcção de um orfanato que albergará um máximo de 55 rapazes. Em 1910, quando o bispo os mudou para uma residência maior, como agradecimento pelo seu trabalho, estalaram as lutas entre a Igreja Católica e a recém-implantada Primeira República Portuguesa, que impões um regime anticlerical em Portugal e nos seus territórios do Ultramar. As autoridades de Macau, apesar de não terem razões objectivas para tal, são obrigadas a expulsar os salesianos, que a 29 de Novembro de 1911 são obrigados a mudarem-se para Hong Kong.

Naquela altura, a Diocese de Macau não só compreendia a colónia portuguesa do mesmo nome, mas também uma extensa região do interior da China. O Bispo de Macau confiou de novo aos salesianos um orfanato no distrito de Heung Shan. Os salesianos chegam à capital do distrito, Heung Chow, a 8 de Maio de 1911, onde são recebidos por uma grande multidão em festa. A 10 de Outubro, a monção destrói a residência de Heung Chow e os salesianos de Luigi Versiglia dirigem-se então para Shek Ki.

Em 1912, chegam novos reforços da Europa e Luigi Versiglia decide distribuir os seus homens por quatro residências missionárias. Luigi dividiu o seu tempo entre Macau e a missão do Rio das Pérolas. Em 1915, Luigi construiu em Macau uma obra de maior dimensão, oficinas modernas e uma escola de comércio. Em 1918 os salesianos começaram a trabalhar nos distritos mais setentrionais de Guangdong, pelo que o padre Luigi viu triplicado o seu trabalho.

Em 1920, o território missionário salesiano foi elevado a Vicariato Apostólico, do qual Luigi Versiglia é nomeado como o seu primeiro bispo a 9 de Janeiro de 1921. Em 1922, monsenhor Versiglia faz uma visita a Itália, onde Callisto Caravario se oferece para ajudar no seu labor missionário na China.

No Verão de 1926, começaram a surgir queixas contra o Cristianismo e os estrangeiros em Shiw Chow. No ano seguinte, colocaram na Escola Don Bosco dois manifestos em tela, nos quais se incitavam os alunos a deixar a escola cristã, acompanhados de insultos contra os estrangeiros. A 13 de Dezembro de 1927, os protestos radicalizaram-se, com o incêndio de todas as igrejas e missões de Shiw Chow. Nos anos seguintes o ambiente é cada vez mais hostil e complicado.

A 24 de Fevereiro de 1930, partiu com o padre Calixto Caravario e três alunas das salesianas para Linchow, para realizar trabalho pastoral na missão salesiana existente naquela povoação. No dia seguinte, durante a viagem, foram presos por bandoleiros que exigiram o pagamento de um resgate para os deixarem prosseguir. O padre Caravario e monsenhor Versiglia tentam proteger as jovens que viajam com eles, para que os bandoleiros não se aproveitem delas. Os bandidos abatem os salesianos a tiro e capturam as raparigas. Os restos mortais de monsenhor Versiglia, tal como os do padre Caravario, foram repatriados para a Itália.

Em 1976, o papa Paulo VI declara Luigi Versiglia e Callisto Caravario como mártires da Igreja. Foram beatificados a 15 de Maio de 1983 pelo Papa João Paulo II e canonizados a 1 de Outubro de 2000.

 

Kamen Vitchev, Pavel Djidjov e Josaphat Chichkov, Beatos
Presbíteros e Mártires, 13 de Novembro

Kamen Vitchev, Pavel Djidjov y Josaphat Chichkov, Beatos

Kamen Vitchev, Pavel Djidjov e Josaphat Chichkov, Beatos

Martirologio Romano: Em Sofia, cidade de Bulgária, beatos Kamen (Pedro) Vitchev, Pavel (Pablo, no século José) Djidjov e Josaphat ( no século Roberto) Chichkov, presbíteros da Congregação dos Agostinianos da Assunção, que sob um regime hostil a Deus, acusados falsamente e encarcerados por serem cristãos, mereceram receber por sua morte o prémio prometido aos discípulos de Cristo (1952)

No domingo 26 de Maio de 2002, na cidade búlgara de Plovdiv, o Papa João Paulo II beatificou a três religiosos assuncionistas búlgaros, mártires assassinados pelo então regime comunista em Novembro de 1952.
Os beatos são os Agostinhos da Assunção Kamen Vitchev (1893-1952), Pavel Djidjov (1919-1952) e Josaphat Chichkov (1884-1952) - o primeiro de rito oriental e os dois segundos de rito latino-, que serão os primeiros beatos desta congregação, fortemente comprometida, desde sua fundação faz 150 anos, na aproximação con o Oriente cristão.
Foi a segunda vez, depois de Ucrânia em Junho de 2001, que João Paulo II beatificou fora de Roma a mártires do comunismo.
Testemunho heróico
Os três religiosos foram fuzilados em 11 de Novembro de 1952 na prisão central de Sofia, junto a Mons. Eugenio Bossilkov, bispo de Nicopoli, beatificado em 1998. Durante sua larga prisão, os quatro clérigos foram torturados, tiveram que suportar maus tratos e, apesar de se retractarem das confissões que haviam feito à força, os quatro foram condenados à morte em 3 de Outubro como “espias do Vaticano” e “lacaios do imperialismo” num processo dirigido por Moscovo contra a Igreja.
Seus corpos, enterrados numa vala comum, nunca foram encontrados.
O processo contra 40 sacerdotes, religiosos e laicos católicos búlgaros, entre os quais se encontravam Mons. Bossilkov e os três assuncionistas, foi aberto em 29 de Setembro de 1952 ante a Corte Suprema de Bulgária, em Sofia.
Os inculpados, presos e maltratados durante vários meses, foram objecto de um “Acto de acusação contra a Organização Católica de complot e espionagem na Bulgária”. Se os acusou de haver “organizado e dirigido, desde 9 de Setembro de 1944, uma organização que tinha como finalidade inverter, minar e debilitar o poder democrático popular através de um golpe de Estado, insurreição, motins, actos terroristas, crimes e intervenções armadas do estrangeiro”.
Além disso foram declarados “membros de uma organização de espionagem e de complot numa série de cidades do país para preparar uma guerra imperialista contra a URSS, Bulgária e outros países de democracia popular”.
A sentença, ditada em 3 de Outubro de 1952, véspera do XIX Congresso do Partido Comunista Soviético em Moscovo, declarava aos três religiosos “culpáveis de ter organizado e dirigido na Bulgária, desde 9 de Setembro de 1944 até ao verão de 1952, uma organização clandestina, uma agência de serviços secretos do Papa e dos imperialistas”, e os condenava “ à morte por fuzilamento com privação de seus direitos, confiscando-lhes todos seus bens em benefício do Estado”.


Kamen VitchevKamen Vitchev (nascido em 1893), ta vez o mais conhecido dos três, foi professor, um erudito, e um líder. Quando o prenderam em Dezembro de 1951, era Vigário Provincial dos Assuncionistas de Bulgária. Havia sido professor no seminário assuncionista de Istambul e durante muito mais tempo, no colégio de Santo Agostinho de Plovdiv . Era muito conhecido na Bulgária como perito professor, pregador da fé e muito activo em toda relação ecuménica entre as Igrejas. Escrevia regularmente na revista assuncionista de estudos teológicos orientais "Ecos de Oriente", e fomentava as boas relações com o clero ortodoxo de Ploviv, a que acolhia frequentemente a comunidade. Seus artigos versavam sobre temas especializados de Direito Canónico Ortodoxo, e também sobre acontecimentos destacáveis nas Igrejas católica e ortodoxa, ou eram reflexões sobre a vida do cristão no mundo. É indubitável que a difusão de seu pensamento sobre o valor da visão cristã da vida frente à que tinham as doutrinas ateias e materialistas dominantes não lhe granjeou o apreço do regime. Se fez "culpável" de ser um distinto intelectual e educador, e um apaixonado da causa da unidade entre a Igreja Oriental e a Igreja Latina. Ele mesmo havia sido ordenado sacerdote no rito Bizantino.

Pavel DjidjovPavel Djidjov era o mais jovem dos três (nascido em 1919). Bom atleta, homem prático, com estudos de Economia, foi-lhe confiada a gestão financeira da missão assuncionista de Bulgária, mas colocou o melhor de suas energias na educação da juventude. Durante seus anos de professor na escola assuncionista de Varna, no Mar Negro, fez-se notar por sua postura nada ambígua a respeito do Partido na Bulgária. Se fez "culpável" de defender a liberdade religiosa frente a um regime totalitário; era muito querido de seus alunos e firme na sua lealdade com a Igreja.

 


Josaphat ChichkovJosaphat Chichkov o de mais idade dos três (nascido em 1884), tem sido durante muito tempo professor e educador de jovens aspirantes ao sacerdócio. Era um homem simples, especialmente eficaz com os alunos que tinham dificuldades; e um tecnófilo, que para seu mistério deitava mão das ferramentas "modernas" apenas se inventavam (máquinas de escrever de caracteres cirílicos, câmaras de cine e gramofones). Acusado de espiar a favor do Vaticano e das potências ocidentais, foi na realidade "culpável" de ser um bom educador e muito popular, e um pastor afectuoso.

http://es.catholic.net/santoral  e

http://wikipedia-listadesantos

Esta recolha foi efectuada através de dois sites (es.catholic) e (wikipédia), transcrita e traduzida em parte por António Fonseca