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sábado, 30 de janeiro de 2010

30 DE JANEIRO DE 2010 - SANTOS DO DIA

 

SANTOS DO DIA DE HOJE, SÁBADO, 30 DE JANEIRO DE 2010

Jacinta Mariscotti, Santa
Janeiro 30   -  Virgem

Jacinta Mariscotti,  Santa

Jacinta Mariscotti, Santa

Abadessa

Martirológio Romano: Na cidade de Viterbo, no Lacio (hoje Itália), santa Jacinta Mariscotti, virgem, da Terceira Ordem Regular de São Francisco, a qual, depois de perder quinze anos entregue a vãos deleites, abraçou com ardor a conversão e promoveu confraternidades para consolar aos anciãos, fomentando o culto à Eucaristia (1640).
Etimologia; Jacinta = Aquela que é bela como a flor do jacinto, é de origem grega,

Pode ser um exemplo para as meninas-bem. Bom, é um exemplo para todos, mas dado que sua vida passou por umas situações peculiares de quem procedem de bom berço, têm bens materiais abundantes e até podem predizer um futuro cheio de possibilidades que muita gente chama ´ideais..., pois por isso escrevi o que escrevi. Sobretudo, quando essas previsões de futuro prováveis se convertem em só futuristas pelas disposições da Divina Providência. E se não, conheçamos algo de sua vida.
Nasceu perto de Viterbo, em Vignatello, no ano 1585 do matrimónio formado por Marcantónio Mariscotti e Octávia Orsini, condessa de Vignatallo. Top na sociedade do tempo. De seus irmãos há algo que dizer também. Genebra, que se chamou logo Inocência, viveu e morreu santamente como Terceira Franciscana de São Bernardino. Hortênsia, jovem virtuosa que casou com o marquês de Pódio Catino, Paolo Capizucchi. Sforza se casou com Vittoria Ruspoli e herdou o título da família dos Mariscotti. Galeazo trabalhou e morreu na Cúria romana.
Se chamou Clarix como nome baptismal. Seus pais quiseram dar-lhe a melhor educação e pensaram que o caminho óptimo era pô-la conjuntamente a soror Inocência, sua irmã, para que crescesse ao calor dos bons exemplos e virtudes do mosteiro. Sua intenção foi melhor que acertada. Tudo o de fora a ilude, a atrai, a embeleza e encanta mais que o ar religioso de dentro. Abandona o mosteiro e como conhece sua formosura e a prosápia de sua família, se faz vaidosa, presumida e coquete. Mais, quando sua irmã encontrou seu bom partido e, enamorada, contraiu matrimónio; agora se volta tão ligeira, mundana e extraviada que está às portas de sua definitiva ruína espiritual. 
O único caminho viável é entrar da pior vontade no mosteiro; e, mais por despeito que por vocação, toma o hábito de Terceira franciscana com o nome de Jacinta. em vinte anos.
Por diez años, que son bastantes, lleva en el convento una vida mundana. Su celda parece un bazar por los lujosos adornos; la piedad en ella es tibieza; la mortificación prescrita, un tedio; hasta recibe las amonestaciones con desprecio.
Pero con treinta años llega la hora de Dios y surge potente la casta noble y cristiana que lleva dentro. Una enfermedad grave la espabila del sueño. Una confesión general es el comienzo. Se suceden los actos de petición de perdón, de arrepentimiento, está horrorizada por el mal ejemplo... suenan las disciplinas en público, da besos en los pies de sus hermanas, obediencia rendida, aceptación de los sufrimientos. La conversa aparece en público alguna vez como animal, con la soga al cuello. Aunque claramente se tiene por la mujer más pecadora la nombran vicesuperiora y maestra de novicias pero ha de vencer su repugnancia a intentar educar a otras que son mejores. Ahora tiene su contento en la oración, es devota del Arcángel san Miguel, ama sin cansancio la contemplación de la Pasión de Jesucristo, la Misa le da lágrimas, las imágenes de la Virgen son su refugio. Le causan pena las almas que pasan por el extravío del pecado y por su recuperación para Dios funda dos cofradías: La Compagnia dei Sacconi para la atención material de los enfermos y ayudarlos a bien morir y La Congregación de los Oblatos de María para avivar la piedad, hacer obras de caridad y fomentar el apostolado de los seglares. Aquí ya quiso recompensar Dios a su sierva enamorada con dones extraordinarios como el de profecía, milagros, penetra los corazones, es instrumento de conversión y el éxtasis es frecuente en ella ... Así hasta que murió el año 1640, cuando tenía cincuenta y cinco.

Muciano María Wiaux, Santo
Janeiro 30   -  Religioso Lassallista,

Muciano María Wiaux, Santo

Muciano María Wiaux, Santo

O Irmão que sempre ora

Martirológio Romano: Em Malonne, lugar de Bélgica, são Muciano María Viaux, dos Irmãos das Escolas Cristãs, que dedicou toda sua vida com constância e generosidade à formação dos jovens (1917).
En Mellet, una pequeña población de Bélgica, nació el santo hermano Muciano María. Su padre, Juan Wiaux, era el herrero del pueblo, conocido por su jovialidad y caridad cristiana. Su madre, Elisabeth Badot atendía una tienda y una hospedería además de la educación y el cuidado de sus hijos que en total fueron seis. Luis José nació el 20 de marzo de 1841. De niño frecuentó la escuela del maestro Carlos Dandois que era respetado y admirado por la gente del pueblo. Luis José terminó la escuela a los once años y empezó a ayudar a su padre en la herrería. Pronto se despertó en él la vocación religiosa y pidió ingresar con los hermanos de las Escuelas Cristianas que recientemente habían llegado a la vecina población de Gosselies. Sus mismos padres, viendo en ello una bendición de Dios, aunque les costaba alejarse de su hijo más querido, lo llevaron personalmente ante el hermano Noce, director de novicios. El martes de pascua de 1856 ingresó como postulante en el noviciado de los Hermanos de la Salle. El 2 de julio recibió el hábito, comenzando el noviciado y tomando el nombre de hermano Muciano María.
Después de breves experiencias apostólicas como profesor en Chimay y Bruselas, fue trasladado a Malone al colegio de San Bertuino, uno de los mejores planteles educativos Belgas. Los primeros meses en aquel colegio fueron difíciles pues su preparación no estaba a la altura de las circunstancias. Con la ayuda del hermano Maixentis, quien le dio clases de dibujo y música, se capacitó para desempeñar diversos oficios que le asignaron durante cincuenta y siete años que permaneció en aquel centro educativo. Lo que más llamaba la atención del hermano Muciano María era su capacidad de oración y unión con Dios. Sin dejar de cumplir sus deberes de maestro de música y dibujo todos lo conocían como el hermano que oraba siempre y en todas partes. Tenía una gran devoción a la Santísima Virgen: con frecuencia se le veía arrodillado junto a su imagen que estaba en el jardín: a una de sus sobrinas escribió lo siguiente: “Viendo el papel que María asume en el gran negocio de nuestra salvación, no cesaré nunca de aconsejarte que acudas frecuentemente a la intercesión de esta divina Madre. Puedes estar segura de que ella se tomará la amorosa obligación de condescender a tus oraciones”.
Aunque durante su vida gozó de muy buena salud, llegó el momento en que las fuerzas se le agotaron y el médico le aconsejó retirarse de la vida activa. Todavía buscaba, con gran voluntad, seguir las distribuciones regulares de la comunidad hasta que, anciano, fue enviado a la enfermería. Entre las últimas visitas que recibió estuvo la del hermano Maixentis, quien fuera su protector. Antes de morir agradeció a Dios el don del bautismo, y otros dones que le había concecido. También invocaba con frecuencia: “Sagrado Corazón de Jesús protege a Bélgica, salva a Bélgica”. En medio de esta acción de gracias, murió el 30 de enero de 1917.
A causa de la guerra, los funerales fueron sencillos y poco concurridos. El hermano Maixentis casi no se despegó del féretro y, sintiéndose solo, exclamó: “hermano Muciano, ven a buscarme”. Al día siguiente del sepelio del hermano Muciano también él murió. 
O papa Paulo VI beatificou a Munciano em 30 de Outubro de 1977 e o papa João Paulo II o canonizou em 10 de Dezembro de 1989.

Martina Santa
Janeiro 30   -  Virgem e Mártir

Martina Santa

Martina Santa

Virgem e Mártir

Martirológio Romano: Em Roma, comemoração de santa Martina, a quem o papa Dono dedicou uma basílica com seu nome no foro romano (677).
Etimologia: Martina = feminino de Martín = martelo, é de origem latino.
La historia de esta joven santa comienza por su tumba, 1400 años después de su martirio; es decir, cuando en 1634 el activísimo Urbano VIII, empeñado en lo espiritual en la contrareforma católica, y en lo material en la restauración de famosas iglesias romanas, descubrió las reliquias de la mártir, les propuso a los romanos la devoción a Santa Martina y fijó la celebración para el 30 de enero. El mismo compuso el elogio con el himno: “Martinae celebri plaudite nomini, Cives Romulei, plandite gloriae”, que era una invitación a honrar a la santa en la vida inmaculada, en la caridad ejemplar y en el valiente testimonio que demostró a Cristo con su martirio.
Son pocas las noticias históricas. La más antigua es del siglo VI, cuando el Papa Onorio le dedicó una iglesia en Roma. Quinientos años después, al hacer excavaciones en esta iglesia, se encontraron efectivamente las tumbas de tres mártires. En el siglo VIII ya se celebraba la fiesta de la santa. No se sabe nada más, y por eso es necesario buscar noticias en una Passio legendaria. Según esta narración, Santa Martina era una diaconisa, hija de un noble romano. Debido a su abierta profesión de fe, la arrestaron y la llevaron al tribunal del emperador Alejandro Severo (222-235). Este príncipe semioriental, abierto a todas las curiosidades, hasta el punto de incluir a Cristo entre los dioses venerados en la familia imperial, fue muy tolerante con los cristianos y su gobierno marcó un fructuoso paréntesis de calma respecto de la Iglesia, que en ese tiempo logró una gran expansión misionera.
El autor de la Passio ignora todo esto, y hace más bien una lista de las atroces tortures con que el emperador martirizó a la santa. Cuenta que cuando Martina fue llevada ante la estatua de Apolo, la convirtió en pedazos y ocasionó un terremoto que destruyó el temple y mató a los sacerdotes del dios.
El prodigio se repitió con la estatua y el templo de Artemidas. Todo esto hubiera debido hacer pensar a sus perseguidores; pero no, se obstinaron más y sometieron a la jovencita a crueles tormentos, de los que salió siempre ilesa. Entonces resolvieron cortarle la cabeza con una espada, y su sangre corrió a fertilizar el terreno de la Iglesia romana.

Sebastian (Sebastião) Valfre, Beato
Janeiro 30   -  Sacerdote,

Sebastian Valfre, Beato

Sebastian Valfre, Beato

Presbítero

Martirológio Romano: Em Turim, cidade de Piemonte, em Itália, beato Sebastián Valfré, presbítero da Congregação do Oratório, que com sua entrega desinteressada ajudou a pobres, enfermos e encarcerados, e conduziu a muitos até Cristo com sua amizade e sua eximia caridade (1710).
Etimologia: Sebastián = Aquele que é digno de respeito, é de origem grega.
Sebastián Valfré nació en Verduno del Piamonte, en 1629. Sus padres eran pobres y la familia numerosa. Desde su niñez decidió ser sacerdote, y trabajó para pagarse todos sus estudios, copiando libros. Se cuenta que al partir del hogar, lo único que sus padres pudieron darle fue un tonel de vino. Sebastián ingresó en la Congregación de los Padres del Oratorio, en Turín, el día de la fiesta de San Felipe, en 1651. Un año después, fue ordenado sacerdote y cantó su primera misa en Verduno para consuelo de sus padres. Desde el primer momento, se entregó con toda el alma al cumplimiento de sus deberes sacerdotales. Un hecho notable fue que desde el arribo del beato, el Oratorio de Turín, que hasta entonces había estado en decadencia por muchas dificultades, empezó a prosperar y a atraer al pueblo. El primer cargo de Sebastián fue el de prefecto del "Pequeño Oratorio", es decir una cofradía de laicos que se reunían para los ejercicios de piedad. El beato desempeñó durante muchos años el cargo con gran fruto y su extraordinario don de entusiasmar a los jóvenes parece haberle ganado el puesto de maestro de novicios. En 1661, habiendo cumplido la edad canónica de cuarenta años, fue elegido superior, contra su voluntad. Se dice que su gobierno fue una imitación perfecta del de San Felipe, tanto por el cuidado de la observancia hasta en los menores detalles, como por la gran bondad de Sebastián con los enfermos, para los que nada le parecía demasiado bueno.
Entre tanto, la fama del beato como director de almas se había ido ex tendiendo. Pasaba largas horas en el confesionario, al que asistía con puntualidad escrupulosa y, en sus exhortaciones a la comunidad, insistía mucho sobre la necesidad de la confesión frecuente. Toda clase de personas se confesaban con él, hallándole siempre dispuesto a hacer cualquier cosa por aquellos que necesitaban ayuda o mostraban deseos serios de perfección. Por otra parte, era implacable con los falsos y parecía gozar de un don sobrenatural o de un poder de telepatía para descubrir la falta de sinceridad. Entre sus penitentes se con. taba el duque Víctor Amadeo II, más tarde rey de Cerdeña, quien en 1690, con el consentimiento del Papa Alejandro VIII, se esforzó en vano por persuadirle para que aceptara la sede arzobispal de Turín. El beato Sebastián predicaba, algunas veces, tres sermones al día. Emprendía también largas expediciones misionales a los distritos de los alrededores y, algunas veces, hasta territorio suizo, con gran fruto de conversiones. Además, consagraba mucho tiempo a la instrucción de los jóvenes y de los ignorantes. Acostumbraba reunir a los mendigos que iban al Oratorio a pedir limosna y les daba alimento para el cuerpo y para el alma. Era infatigable en sus visitas a los hospitales y prisiones, y tenía especial simpatía por los soldados, cuyas dificultades comprendía y compadecía.
Como su modelo, San Felipe, el beato estaba siempre alegre, de suerte que las gentes consideraban que tenía un carácter ligero y sin preocupaciones. Esto es tanto más de admirar, cuanto que sabemos, por otra parte, la terrible historia de sus desolaciones y pruebas interiores. Con frecuencia le asaltaba la tentación de sentirse dejado de la mano de Dios y de creer que había perdido la fe y estaba destinado al infierno. A pesar de ello, aun cuando se acercaba ya a los ochenta años de edad, jamás cejó en sus trabajos por las almas, predicando al aire libre, en lo más crudo del invierno, al primer grupo de perdidos que encontraba. Más aún, cuando le parecía conveniente para la gloria de Dios, no temía entrar en los mismos antros de vicio. Por extraño que pueda ser, Dios parece haber bendecido abundantemente su osadía, ya que los rufianes más groseros se sentían impresionados por la santidad del beato y no se atrevían a levantar la voz, cuando éste criticaba sus vicios en los términos más severos. Su vida podría servir de modelo a todos los pastores de las ciudades en las que abundan el vicio y la miseria, y nada tiene de extraordinario que los con temporáneos del beato le hayan considerado como un santo. Se cuentan muchos ejemplos de su don de leer los corazones y de hacer profecías que se cumplieron. Entre otras cosas, parece que el beato sabía desde varios meses antes la fecha exacta en que iba a morir. Dios le llamó a Sí, a los ochenta y un años de edad, el 30 de enero de 1710.
Foi beatificado em 1834.

Columba Marmion, Beato
Janeiro 30   -  Abade Beneditino

Columba Marmion, Beato

Columba Marmion, Beato

Abad

Martirológio Romano: No mosteiro de são Bento de Maredsous, também na Bélgica, beato Columba (José) Marmión, que, nascido na Irlanda e ordenado sacerdote, chegou a ser abade daquele mosteiro beneditino, onde se distinguiu como padre do cenóbio, guia de almas no caminho da santidade e por sua riqueza na doutrina espiritual e eloquência (1923).
Etimologia: Columba = Aquele que é símbolo de reconciliação, vem do latim
Nasceu em Dublin (Irlanda), em 1 de Abril de 1858, de pai irlandês e de mãe francesa. Três de suas irmãs consagraram-se a Deus numa Congregação religiosa chamada "Irmãs da Misericórdia".
Ingresó en el Seminario Diocesano de Dublim a los 16 años, y terminó sus estudios de teología en el colegio "de Propaganda Fide", en Roma; fue ordenado sacerdote sacerdote el 16 de junio de 1881.
Soñaba ser monje misionero en Australia, pero se dejó cautivar por la atmósfera litúrgica de la nueva Abadía de Maredsous, que se había fundado en Bélgica en 1872, donde fue a visitar a un compañero de estudios antes de volver a Irlanda. Quiso entrar en ese mosteiro, pero su Obispo le pidió que esperara un tiempo.
En su ministerio sacerdotal, de 1881 a 1886, conservó el celo pastoral de misionero desempeñando varias funciones: vicario en Dundrum, maestro en el Seminario Mayor de Clonliffe, capellán de un convento de monjas redentoristas y en una cárcel femenina. Pero su gran deseo era hacerse monje benedictino, recibiendo la autorización en 1896 para ingresar a la Abadía de Maredsous en la diócesis de Namur (Bélgica). Su noviciado entre monjes más jóvenes era difícil, porque debía cambiar sus costumbres, cultura e idioma; sin embargo, hizo un esfuerzo en la adopción de la disciplina monacal y así poder emitir los votos solemnes el 10 de febrero de 1891. A partir de ese momento, vivió intensamente el espíritu monástico benedictino e influyó espiritualmente en sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos guiándolos a una existencia realmente Cristiana a través de sus escritos ("Cristo, vida del alma", "Cristo en sus misterios" y "Cristo, ideal del monje"), de los retiros y de la direción espiritual. Ejerció cargos importantes, como el Director espiritual, Maestro y Prior de la Abadía de Mont-César, en Lovaina, y 3° Abad de Maredsous.
Cuando murió, al 30 de enero de 1923, víctima de una epidemia de la influenza, muchos de sus contemporáneos lo consideraron un santo y maestro de vida espiritual.
Foi beatificado por Sua Santidade Juan Pablo II em 3 de Setembro del 2000
Reproduzido com autorização de Vatican.va

Traduzido por Xavier Villalta

Bronislao Buenaventura Markiewicz, Beato
Janeiro 30   -  Sacerdote Salesiano,

Bronislao Buenaventura Markiewicz, Beato

Bronislao Buenaventura Markiewicz, Beato

Bronislao Markiewicz nasceu em 13 de Julho de 1842 em Pruchnik, Polónia, na actual arquidiocese de Przemyśl da Igreja latina, sexto de onze filhos de Juan Markiewicz, burgomestre da cidade, e Marianna Gryziecka. Recebeu em sua família uma sólida formação religiosa. Mais tarde, durante seus estudos clássicos em Przemyśl, experimentou uma certa vacilação na fé devido, em grande parte, ao ambiente fortemente anti-religioso que reinava na escola. Logrou, sem embargo, superá-la cedo recobrando serenidade e paz interior.
El joven Bronislao, conseguido el diploma de licenciatura y sintiéndose llamado por Dios al sacerdocio, en 1863, entró en el Seminario Mayor de Przemyśl. Al acabar los estudios, fue ordenado sacerdote el 15 de septiembre de 1867. Después de seis años de trabajo pastoral, en calidad de vicario, en la parroquia de Harta y en la Catedral de Przemyśl, con el deseo de prepararse aún más para trabajar con la juventud, estudió durante dos años pedagogía, filosofía e historia en la Universidad de Leópolis y de Cracovia. En 1875 fue nombrado párroco en Gac y en 1877 en Blazowa. En 1882 le fue confiada la enseñanza de teología pastoral en el Seminario Mayor de Przemyśl.
Sintiéndose llamado también a la vida religiosa, en el mes de noviembre de 1885, partió hacia Italia y entró en los Salesianos, donde tuvo la alegría de encontrar a San Juan Bosco, en cuyas manos hizo los votos religiosos el 25 de marzo de 1887.
Como salesiano desarrolló diversos encargos confiados por sus Superiores y trató de realizarlos con dedicación y celo. Debido a la austeridad de vida y a la diversidad del clima, en 1889 P. Bronislao enfermó gravemente de tisis, estando al borde de la muerte. Recuperado de la enfermedad, transcurrió la convalecencia, siempre en Italia, hasta que, el 23 de marzo de 1892, con el permiso de sus Superiores, regresó a Polonia donde asume el encargo de párroco de Miejsce Piastowe, en la diócesis de origen Przemyśl.
Además de la actividad parroquial ordinaria, Padre Bronislao Markiewicz se dedicó, en el espíritu de San Juan Bosco, a la formación de la juventud pobre y huérfana. Para ella abrió en Miejsce Piastowe un Instituto, en el que ofrecía a sus educandos tanto ayuda material como espiritual, preparándolos para la vida con la formación profesional en las escuelas abiertas en el mismo Instituto. En 1897 decide fundar, con tal objetivo, dos nuevas Congregaciones religiosas basadas en la espiritualidad de San Juan Bosco, adaptando sus reglas a lo específico del propio carisma. Recibido nuevamente entre el clero de la diócesis de Przemyśl Padre Markiewicz continuó la actividad de párroco y de director del Instituto (Sociedad) al que puso por nombre Templanza y trabajo (erigido en 1898), tratando de obtener su aprobación como Congregación religiosa, bajo la protección de San Miguel Arcángel, con una rama masculina y otra femenina. La aprobación fue concedida sólo algún año después de su muerte: en 1921 a la rama masculina y en 1928 a la femenina.
Padre Bronislao continuó, siempre con la aprobación y la bendición del Obispo, san José Sebastián Pelczar, su actividad de formador de los jóvenes y de muchachos huérfanos y abandonados, sirviéndose de la ayuda de colaboradores a cuya preparación y formación contribuyó él mismo constantemente. Ya en Miejsce Piastowe había ofrecido casa y formación a centenares de muchachos dándose a ellos enteramente. Deseoso de hacer aún más en su favor, en el mes de agosto de 1903, P. Markiewicz abrió una nueva casa en Pawlikowice, cerca de Cracovia, donde encontraron casa y posibilidades de formación espiritual y profesional más de 400 huérfanos.
La dedicación total a los muchachos, la abnegación heroica de sí mismo, el trabajo enorme por realizar, llegaron a consumir bien pronto las fuerzas de Padre Markiewicz minando su salud, ya muy comprometida por las molestias sufridas en Italia. Todo ello le condujo rápidamente al final de su peregrinación terrena, acaecida el 29 de enero de 1912.
Antes y después de su muerte, fue considerado un hombre fuera de lo común. Creciendo cada vez más la fama de santidad de padre Bronislao, los Superiores de los dos Institutos religiosos de San Miquel Arcángel, fundados por él, pidieron al Obispo de Przemyśl formalizar el proceso de beatificación de su Fundador que tuvo inicio en 1958. Acabado el iter de la Causa, el 2 de julio de 1994, en presencia del Santo Padre Juan Pablo II, fue promulgado el decreto de heroicidad de las virtudes de Padre Bronislao Markiewicz y diez años después, precisamente el 20 de diciembre de 2004, el decreto sobre el milagro obrado por Dios por intercesión de Padre Bronislao. Se abría así el camino para su beatificación. 
Foi beatificado em 19 de Junho de 2005.

Outros Santos e Beatos
Janeiro 30 Completando o santoral deste dia

 

São Matias, bispo

Em Jerusalém, são Matias, bispo, que, depois de suportar muitas contradições por Cristo, descansou em paz (s. II).


São Barsimeo, bispo


Em Edessa, de Osroene (hoje Turquia), são Barsimeo, bispo, que em tempo do imperador Décio foi açoitado por sua fé em Cristo, mas terminada a perseguição e libertado da cadeia, dedicou o resto de sua vida a governar com total entrega a Igreja que tinha encomendada (s. III).


Santa Batilde, monja


No mosteiro de Chelle, no território de París, na Gália (hoje França), santa Batilde, que, sendo rainha, fundou um cenóbio sob a Regra de são Bento, ao estilo de mosteiro de Luxeuil e à morte de seu esposo, Clodoveo II, governou o reino dos francos. Quando seu filho assumiu o poder, se retirou para o citado mosteiro, vivendo até ao fim de seus dias sob a observância da Regra (680).

Santa Aldegunda, abadessa


No mosteiro de Maubeuge, em Neustria (hoje França), santa Aldegunda, abadessa, em tempo do rei Dagoberto (c. 684).

 
Santo Armentário, bispo

  
Na cidade de Pavía, na Lombardia (hoje Itália), santo Armentário, bispo, que colocou solenemente na basílica de São Pedro in Cælo Áureo o corpo de santo Agostinho, trasladado pelo rei Liutprando (d. 731).


São Teófilo, o Jovem, mártir

 
Paixão de são Teófilo, apelidado o Jovem, mártir, que, sendo prefeito da armada cristã, foi preso em Chipre e conduzido à presença de Harun ar-Rashid, califa supremo dos sarracenos, e dado que nem as ameaças nem as promessas puderam fazê-lo apostatar de Cristo, foi ferido de morte com a espada (792).

Santo Adelelmo, abade


Na cidade de Burgos, em Castela a Velha, região de Espanha, santo Adelelmo, abade, que converteu em mosteiro a capela de São João e o hospital de pobres contíguo (1097).


Beato Francisco Taylor, mártir

 
Em Dublin, cidade de Irlanda, trânsito do beato Francisco Taylor, mártir, o qual, sendo pai de família, passou sete anos na cadeia por razão de sua fé católica, e depois de suportar tribulações e velhice, terminou seu martírio sob o reinado de Jacobo I (1584).


São Paulo Ho Hyob, mártir


Na cidade de Seul, na Coreia, são Paulo Ho Hyob, mártir, que, sendo soldado, foi encarcerado por se confessar cristão e, submetido a tormento, suas forças cederam e pareceu que se retractava,mas, arrependido, ele mesmo se apresentou ante o juiz confirmando sua fé em Cristo, pelo qual, encarcerado de novo, depois de longo tempo faleceu em consequência dos golpes recebidos (1840).


Santo Tomás Khuong, presbítero e mártir


Em Tonquín (hoje Vietname do Norte), santo Tomás Khuong, presbítero e mártir, que na perseguição sob o imperador Tu Duc confessou com grande força de ânimo que era cristão e, encarcerado, de joelhos perante a cruz foi decapitado com um machado (1860).


São David Galván, presbítero e mártir


Na cidade de Guadalajara, no México, são David Galván, presbítero e mártir, que durante a perseguição mexicana obteve a coroa do martírio defendendo a santidade do matrimónio, sendo fuzilado por um soldado, sem prévio juízo (1915).


Beata Carmela García Moyón, catequista mártir


Na vila de Torrent, em Espanha, beata Carmela García Moyón, mártir, mestra da doutrina cristã, que na cruel perseguição religiosa foi violada e queimada viva por causa de sua fé em Cristo (1937).


Beato Segismundo Pisarski, presbítero e mártir


Na cidade de Gdeszyn, na Polónia, beato Segismundo Pisarski, presbítero e mártir, que durante a guerra, por não renunciar a sua fé ante os perseguidores, foi fuzilado junto a sua paróquia (1943).

    

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Recolha, transcrição e tradução de espanhol para português, (incompleta por serem muitos os biografados) por António Fonseca