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quinta-feira, 13 de maio de 2010

Nº 1001 - 13 DE MAIO DE 2010 - SANTOS DO DIA

 

• Nossa Senhora de Fátima
Maio 13 Ver “postagem” anterior” nº 1000

 

 

Magdalena Albrici, Beata
Maio 13   -  Abadessa

Magdalena Albrici, Beata

Magdalena Albrici, Beata

Abadessa

Martirológio Romano: Em Como, de Lombardia, beata Magdalena Albrici, abadessa da Ordem de Santo Agostínho, que reavivou extraordinariamente o fervor de suas irmãs em religião (1834).
Etimologicamente: Magdalena = Torre de Deus, é de origem hebraica. Também se relaciona com o lugar de origem de María de Magdala (María Magdalena).

Nasceu em Como (Itália), em 1415.
Com um amor muito grande a Jesús, entrou numa casa religiosa que, fora dos muros da cidade, havia sido instituída sob a Regra de S. Agostínho, num lugar chamado Brunate. Havendo crescido a comunidade paulatinamente com o ingresso de várias jovens, se converteu a casa em mosteiro como  título de S. Andrés e sob a mesma Regra. Em 1455, a comunidade foi acolhida na Congregação Agostiniana de Lombardia, o qual foi definitivamente aprovado pelo Papa Pío II em 16 de Julho de 1459.
Considerava como um de seus maiores satisfações pertencer à Ordem Agostiniana e estar sob sua jurisdição. Enamorada da espiritualidade agostiniana, foi uma admirável propagadora da vida agostiniana. Uniu a muitas consagradas, que faziam vida comum, a Ordem. Assim se acrescentou a família agostiniana com um considerável número de mosteiros.
As irmãs que estavam a seu cargo eram incitadas a uma maior perfeição nas virtudes, preferindo sempre obedecer que mandar, ser súbdita que superiora. Também se lhe atribui a fundação de uma fraternidade de agostinhos seculares em Como.
Sobressaindo na pureza de vida e na caridade com todos, morreu em Maio de 1465.
S. Pío X confirmou seu culto em 1907. Seus restos se conservam na catedral de Como.

 

Roberto Belarmino, Santo
Maio 13   -  Doutor da Igreja

Roberto Belarmino, Santo

Roberto Belarmino, Santo

Bispo e Doutor da Igreja

Martirológio Romano: São Roberto Belarmino, bispo e doutor da Igreja, membro da Companhia de Jesús, que interveio de modo preclaro, com modos subtis e peculiares, nas disputas teológicas de seu tempo. Foi cardeal, e durante algum tempo também bispo entregue ao ministério pastoral da diocese de Cápua, em Itália, desempenhando finalmente na Cúria romana múltiplas actividades em defesa doutrinal da fé (1621).
Etimologicamente: Roberto = Aquele que brilha por sua fama, é de origem germânica.
Etimologicamente: Belarmino = Aquele guerreiro que tem todas as armas, é de origem germânica.

Este santo ha sido uno de los más valientes defensores de la Iglesia Católica contra los errores de los protestantes. Sus libros son tan sabios y llenos de argumentos convencedores, que uno de los más famosos jefes protestantes exclamó al leer uno de ellos: "Con escritores como éste, estamos perdidos. No hay cómo responderle".
San Roberto nació en Monteluciano, Toscana (Italia), en 1542. Su madre era hermana del Papa Marcelo II. Desde niño dio muestras de poseer una inteligencia superior a la de sus compañeros y una memoria prodigiosa. Recitaba de memoria muchas páginas en latín, del poeta Virgilio, como si las estuviera leyendo. En las academias y discusiones públicas dejaba admirados a todos los que lo escuchaban. El rector del colegio de los jesuitas en Montepulciano dejó escrito: "Es el más inteligente de todos nuestros alumnos. Da esperanza de grandes éxitos para el futuro".
Por ser sobrino de un Pontífice podía esperar obtener muy altos puestos y a ello aspiraba, pero su santa madre lo fue convenciendo de que el orgullo y la vanidad son defectos sumamente peligrosos y cuenta él en sus memorias: "De pronto, cuando más deseoso estaba de conseguir cargos honoríficos, me vino de repente a la memoria lo muy rápidamente que se pasan los honores de este mundo y la cuenta que todos vamos a tener que darle a Dios, y me propuse entrar de religioso, pero en una comunidad donde no fuera posible ser elegido obispo ni cardenal. Y esa comunidad era la de los padres jesuitas". Y así lo hizo. Fue recibido de jesuita en Roma en 1560, y detalles de los misterios de Dios: él entraba a esa comunidad para no ser elegido ni obispo ni cardenal (porque los reglamentos de los jesuitas les prohibían aceptar esos cargos) y fue el único obispo y cardenal de los Jesuitas en ese tiempo.
Uno de los peores sufrimientos de San Roberto durante toda la vida fue su mala salud. En él se cumplía lo que deseaba San Bernardo cuando decía: "Ojalá que los superiores tengan una salud muy deficiente, para que logren comprender a los débiles y enfermos". Cada par de meses tenían que enviar a Roberto a las montañas a descansar, porque sus condiciones de salud eran muy defectuosas. Pero no por eso dejaba de estudiar y de prepararse.
Ya de joven seminarista y profesor, y luego como sacerdote, Roberto Belarmino atraía multitudes con sus conferencias, por su pasmosa sabiduría y por la facilidad de palabra que tenía y sus cualidades para convencer a los oyentes. Sus sermones fueron extraordinariamente populares desde el primer día. Los oyentes decían que su rostro brillaba mientras predicaba y que sus palabras parecían inspiradas desde lo alto.
Belarmino era un verdadero ídolo para sus numerosos oyentes. Un superior enviado desde Roma para que le oyera los sermones que predicaba en Lovaina, escribía luego: "Nunca en mi vida había oído hablar a un hombre tan extraordinariamente bien, como habla el padre Roberto".
Era el predicador preferido por los universitarios en Lovaina, París y Roma. Profesores y estudiantes se apretujaban con horas de anticipación junto al sitio donde él iba a predicar. Los templos se llenaban totalmente cuando se anunciaba que era el Padre Belarmino el que iba a predicar. Hasta se subían a las columnas para lograr verlo y escucharlo.
Al principio los sermones de Roberto estaban llenos de frases de autores famosos, y de adornos literarios, para aparecer como muy sabio y literato. Pero de pronto un día lo enviaron a hacer un sermón, sin haberle anunciado con anticipación, y él sin tiempo para prepararse ni leer, se propuso hacer esa predicación únicamente con frases de la S. Biblia (la cual prácticamente se sabía de memoria) y el éxito fue fulminante. Aquel día consiguió más conversiones con su sencillo sermoncito bíblico, que las que había obtenido antes con todos sus sermones literarios. Desde ese día cambió totalmente su modo de predicar: de ahora en adelante solamente predicará con argumentos tomados de la S. Biblia, no buscando aparecer como sabio, sino transformar a los oyentes. Y su éxito fue asombroso.
Después de haber sido profesor de la Universidad de Lovaina y en varias ciudades más, fue llamado a Roma, para enseñar allá y para ser rector del colegio mayor que los Padres Jesuitas tenían en esa capital. Y el Sumo Pontífice le pidió que escribiera un pequeño catecismo, para hacerlo aprender a la gente sencilla. Escribió entonces el Catecismo Resumido, el cual ha sido traducido a 55 idiomas, y ha tenido 300 ediciones en 300 años (una por año) éxito únicamente superado por la S. Biblia y por la Imitación de Cristo. Luego redactó el Catecismo Explicado, y pronto este su nuevo catecismo estuvo en las manos de sacerdotes y catequistas en todos los países del mundo. Durante su vida logró ver veinte ediciones seguidas de sus preciosos catecismos.
Se llama controversia a una discusión larga y repetida, en la cual cada contendor va presentando los argumentos que tiene contra el otro y los argumentos que defienden lo que él dice.
Los protestantes (evangélicos, luteranos, anglicanos, etc.) habían sacado una serie de libros contra los católicos y estos no hallaban cómo defenderse. Entonces el Sumo Pontífice encomendó a San Roberto que se encargara en Roma de preparar a los sacerdotes para saber enfrentarse a los enemigos de la religión. El fundó una clase que se llamaba "Las controversias", para enseñar a sus alumnos a discutir con los adversarios. Y pronto publicó su primer tomo titulado así: "Controversias". En ese libro con admirable sabiduría, pulverizaba lo que decían los evangélicos y calvinistas. El éxito fue rotundo. Enseguida aparecieron el segundo y tercer tomo, hasta el octavo, y los sacerdotes y catequistas de todas las naciones encontraban en ellos los argumentos que necesitaban para convencer a los protestantes de lo equivocados que están los que atacan nuestra religión. San Francisco de Sales cuando iba a discutir con un protestante llevaba siempre dos libros: La S. Biblia y un tomo de las Controversias de Belarmino. En 30 años tuvieron 20 ediciones estos sus famosos libros. Un librero de Londres exclamaba: "Este libro me sacó de pobre. Son tantos los que he vendido, que ya se me arregló mi situación económica".
Los protestantes, admirados de encontrar tanta sabiduría en esas publicaciones, decían que eso no lo había escrito Belarmino solo, sino que era obra de un equipo de muchos sabios que le ayudaban. Pero cada libro lo redactaba él únicamente, de su propio cerebro.
El Santo Padre, el Papa, lo nombró obispo y cardenal y puso como razón para ello lo siguiente: "Este es el sacerdote más sabio de la actualidad".
Belarmino se negaba a aceptar tan alto cargo, diciendo que los reglamentos de la Compañía de Jesús prohiben aceptar títulos elevados en la Iglesia. El Papa le respondió que él tenía poder para dispensarlo de ese reglamento, y al fin le mandó, bajo pena de pecado mortal, aceptar el cardenalato. Tuvo que aceptarlo, pero siguió viviendo tan sencillamente y sin ostentación como lo había venido haciendo cuando era un simple sacerdote.
Al llegar a las habitaciones de Cardenal en el Vaticano, quitó las cortinas lujosas que había en las paredes y las mandó repartir entre las gentes pobres, diciendo: "Las paredes no sufren de frío".
Los superiores Jesuitas le encomendaron que se encargara de la dirección espiritual de los jóvenes seminaristas, y San Roberto tuvo la suerte de contar entre sus dirigidos, a San Luis Gonzaga. Después cuando Belarmino se muera dejará como petición que lo entierren junto a la tumba de San Luis, diciendo: "Es que fue mi discípulo".
En los últimos años pedía permiso al Sumo Pontífice y se iba a pasar semanas y semanas al noviciado de los Jesuitas, y allá se dedicaba a rezar y a obedecer tan humildemente como si fuera un sencillo novicio.
En la elección del nuevo Sumo Pontífice, el cardenal Belarmino tuvo 14 votos, la mitad de los votantes. Quizá no le eligieron por ser Jesuita (pues estos padres tenían muchos enemigos). El rezaba y fervorosamente a Dios para que lo librara de semejante cargo tan difícil, y fue escuchado.
Poco antes de morir escribió en su testamento que lo poco que tenía se repartiera entre los pobres (lo que dejó no alcanzó sino para costear los gastos de su entierro). Que sus funerales fueran de noche (para que no hubiera tanta gente) y se hicieran sin solemnidad. Pero a pesar de que se le obedeció haciéndole los funerales de noche, el gentío fue inmenso y todos estaban convencidos de que estaban asistiendo al entierro de un santo.
Murió el 17 de septiembre de 1621. Su canonización se demoró mucho porque había una escuela teológica contraria a él, que no lo dejaba canonizar. Pero el Sumo Pontífice Pío XI lo declaró santo en 1930, y Doctor de la Iglesia en 1931.
Antiguamente se lo festejaba el 13 de mayo, en la actualidad su fiesta es el 17 de septiembre, día de su nacimiento al Reino de Dios.

ORACIÓN
Señor Dios,
tú que, para defender la fe de la Iglesia
y promover su renovación espiritual,
diste a San Roberto Belarmino
una ciencia y una fortaleza admirables,
concédenos,
por la intercesión de este insigne
doctor de la Iglesia,
conservar y vivir siempre
en toda su integridad el mensaje evangélico
al que él consagró toda su vida.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
Amén.

http://www.evangeliodeldia.org/

Andrés Fournet, Santo
Maio 13   -  Fundador

Andrés Fournet, Santo

Andrés Fournet, Santo

Fundador da Comunidade de Irmãs da Santa Cruz

Martirológio Romano: Em La Puye, da comarca de Poitiers, em França, santo Andrés Huberto Fournet, presbítero, que exerceu como pároco durante a Revolução Francesa e, não obstante sua condição de sacerdote proscrito, fortaleceu a fé de seus fregueses, e ao restabelecer-se a paz para a Igreja, fundou, junto com santa Isabel Bichier des Ages, a Congregação de Filhas da Cruz (1834).
Etimologicamente: Andrés = Aquele que é um Homem viril, é de origem grega.

Este fue el muchacho que cuando era estudiante firmaba sus libros con esta frase: "Andrés, que nunca será ni religioso ni sacerdote". Y Dios le hizo la jugada de hacerlo sacerdote y fundador de una orden de religiosas. Nació cerca de Poitiers (Francia) en 1752.
En sus primeros años era rebelde y molestón y la única que medio lo podía soportar era su propia madre. Pero esta santa mujer se propuso hacer de esa fierecilla un buen pastor, que salvara otras almas que estuvieran en dificultades.
Su mamá era supremamente generosa con los pobres. Andrés la criticaba porque le parecía que ella daba demasiado, y le decía que a los pobres había que darles las sobras únicamente. Ella le dijo un día: "Mira, vas a la mesa, echas en una bandeja las mejores frutas, los panes más grandes y los traes y los regalas al pobre que está en la puerta pidiendo. Recuerda que lo que se dé al necesitado se le da a Nuestro Señor, y que para el Señor siempre se da lo mejor". En el momento el muchacho no entendió la lección, pero más tarde hará de este consejo de su madre una ley para toda su vida.
Los papás lo enviaron a un colegio a estudiar interno, pero Andrés era el promotor de todos los desórdenes. Parecía que tuviera cien pulgas debajo de la camisa. No era capaz de estarse quieto. Al fin el rector, como castigo, lo hizo encerrar en un cuarto oscuro. Pero el inquieto estudiante se fugó de allí y se fue para la casa. Cuando su padre ya le iba a dar por ello un tremendo castigo, la mamá intercedió por él y obtuvo que le perdonara el castigo con tal de que volviera al colegio y se portara bien. Así lo prometió y así lo cumplió. En adelante su conducta fue excelente.
Al empezar sus estudios de filosofía en Poitiers, perdió el poco fervor que tenía y se dedicó a una vida mundana y de continuos paseos y fiestas y bailes. Pero todo esto le dejaba un vacío inmenso en el alma y una insatisfacción completa y horrible.
Sin consultar a ninguno de su familia se entró de militar. Pero cuando quiso visitar a sus familiares, ninguno lo quiso aceptar. Y tuvo la mamá que ir al ejército y pagar una fuerte multa para que lo licenciaran y lo dejaran retirarse. Quiso buscar puesto como empleado público, pero tenía una letra tan enredada que en todas las oficinas donde pidió empleo fue rechazado.
Fue entonces cuando le recomendaron que se fuera a pasar unas semanas con un tío sacerdote, párroco, que tenía fama de santo. Y allí en compañía de este hombre de Dios, le llegó a Andrés el cambio total en su comportamiento y en su modo de pensar, y se dedicó a los estudios eclesiásticos, y a la oración y la meditación.
Fue ordenado sacerdote y enviado como ayudante de su tío el párroco.
Empezó a predicar y lo hacía con palabras muy elegantes y rebuscadas. Un día al empezar el sermón se le olvidó todo y tuvo que suspender su sermón. Su tío, el anciano párroco, le dijo: "Es que lo que buscas es lucirte y aparecer bien ante los demás, y eso no le gusta a Dios. Debes predicar con más sencillez". Cambió entonces de método y en adelante la gente comentaba: "Antes el padrecito aparecía como muy sabio, pero nadie le entendía nada. Ahora habla como nosotros, y su predicación nos vuelve mejores".
Cuando ya lo nombraron párroco, Andrés se dedicó a vivir muy elegantemente con lujosas comodidades en su casa cural. Más le interesaba aparecer como un señor muy importante que como un santo sacerdote. Su madre seguía rezando mucho por él. Y un día que había preparado un gran almuerzo para los más ricos de la parroquia llegó un pordiosero a pedirle limosna y entró hasta el comedor. El Padre le dijo que no tenía nada para darle, y el otro observando esas mesas tan bien servidas le dijo: "¿Y todo esto qué es?". Y mirándolo fijamente le dijo: "Padre Andrés, usted vive más como un rico que como un pobre, como lo manda Cristo". Esta frase le impresionó inmensamente al joven párroco. Esa noche se fue a la iglesia y le pidió perdón a Nuestro Señor y desde el día siguiente quitó todos los lujos de su casa parroquial, y se dedicó por completo a ayudar a los pobres. En adelante en vez de invitar a los ricos se iba a visitar a los más abandonados. Desde que dejó su vida de lujos y de comilonas y se dedicó a gastar todo lo que recibía a favor de los pobres, la santidad de Andrés empezó a crecer notablemente.
En 1789 estalló la terrible Revolución Francesa que asesinó a miles de católicos y persiguió sin compasión a todos los sacerdotes. El Padre Andrés tuvo que esconderse y los guardias de la revolución lo buscaban por todas partes. Un día cuando estaba escondido en un armario en una familia, al oír que los perseguidores amenazaban a los demás de la casa, salió y se les presentó a los militares, y estos quedaron tan impresionados ante su venerable presencia, que se fueron y no se lo llevaron preso.
El Padre Andrés se disfrazó de labrador y se fue a vivir en la finca de una señora muy católica. Pero un día llegaron allá los enviados del gobierno en busca de él para llevárselo y matarlo. La señora y Andrés estaban charlando junto a la chimenea cuando de repente llegaron los gendarmes preguntando por el sacerdote. La dama sin más ni más le dio una cachetada al padre diciéndole: "Váyase inmediatamente a hacer sus oficios y deje de estar por aquí sin hacer nada". Los militares creyeron que era un servicial de la casa y no lo siguieron, y así él pudo salir huyendo. Después decía por burla: "Fue lo mejor que usted podía hacer. Si no, me habrían descubierto".
Después tuvo que salir huyendo hacia España y allá estuvo cinco años. Cuando suavizó la persecución, volvió a su querida parroquia de Maillé y se dedicó a reavivar el fervor de sus parroquianos predicándoles misiones y dedicando muchas horas a confesar. Todos lo querían.
Tuvo la suerte de encontrar una mujer con grandes cualidades para la vida religiosa, Santa Isabel Bichier, y con ella fundó la Comunidad de Hermanas de la Santa Cruz, que se llaman también, hermanas de San Andrés. Él fue hasta su muerte el director espiritual de esa comunidad. Un día en que las religiosas no tenían casi harina para hacer pan para sus muchos niños pobres, el santo le dio la bendición a un poco de harina, y con ella pudieron hacer pan para todos.
Muchos laicos y sacerdotes lo buscaban para que les diera dirección espiritual porque tenía el don de saber aconsejar muy bien.
El 13 de mayo de 1834 pasó a gozar de la paz del Señor
Para nosotros la vida de San Andrés Fournet es un ejemplo de cómo aunque en nuestros primeros años no hayamos sido muy fervorosos, si tenemos buena voluntad y deseo de tener contento a Dios, podremos ir avanzando notablemente hacia la santidad.
Fue canonizado el 4 de junio de 1933 por S.S. Pío XI.

 

http://es.catholic.net/santoral

 

www.jesuitas.pt

 

Recolha, transcrição e tradução de espanhol para português (parcialmente) por António Fonseca

Nº 1 000 - 13 DE MAIO DE 2010 – ANIVERSÁRIO DAS APARIÇÕES DE NOSSA SENHORA EM FÁTIMA (93º)

 

1 000

Caros Amigos: 

Com esta edição especial, curiosamente, - ou talvez não – hoje dia 13 de Maio, completo a 1 000 (milésima) “postagem” no meu blogue. E digo, curiosamente porque ainda há algum tempo atrás, ou melhor, no princípio deste ano (2010) ainda estava na casa das 700 e tal publicações

Evidentemente, como é lógico, este número 1 000 não significa de modo algum que tenham passado mil dias após o início deste blogue, mas sim apenas cerca de 890 dias (mais ou menos…) faltando ainda por conseguinte, mais de cem dias, ou seja, mais de três meses para atingir o referido número. No entanto, o que conta de facto é que já escrevi mil mensagens, sendo apenas isso que está em causa.

É certo que houve muitos dias em que fiz diversas publicações simultâneas, mas não pensava de todo em completar o número 1 000 hoje, precisamente. Apenas nos últimos dias, é que verifiquei que tal poderia acontecer e então resolvi processar as publicações cronometricamente falando, de modo a que calhasse efectivamente nesta data. Acho que é uma data bonita, marcante até pela visita que o Papa Bento XVI está efectuando neste momento a Portugal, – e neste dia, em Fátima – e amanhã no Porto, depois de ter estado em Lisboa anteontem e ontem respectivamente. Estou muito feliz com esta coincidência e já agora, obrigado a todos os meus leitores, por me aturarem diariamente.

Louvado seja Deus e sua Mãe Maria Santíssima por todos os séculos dos séculos. Ámen.

 

Fátima, Nuestra Señora de

 Nuestra Señora de FátimaLa Virgen de Fátima: Señora más brillante que el sol

 

A Virgem de Fátima: Senhora mais brilhante que o sol


Consulta em http://es.catholic.net/santoral
todos os seguintes artigos, em língua espanhola:
Mensaje de Fátima, el tercer secreto; El Secreto de Fátima; Tercera parte del "Secreto"; Interpretación del secreto; Coloquio con Sor Lucía; Comunicado del Cardenal Sodano; Comentario Teológico; El mensaje de Fátima; Fátima, Nuestra Señora;Mensaje de Fátima, el tercer secreto; Una Señora más brillante que el sol; Los Pastorcillos de Fátima

Em seguida transcrevo o texto total publicado no livro SANTOS DE CADA DIA, de www.jesuitas.pt

As Aparições de Fátima, freguesia do concelho de Vila Nova de Ourém, distrito de Santarém e paróquia da Diocese de Leiria-Fátima, desenrolam-se em três períodos ou ciclos. os dois primeiros tiveram lugar em Fátima e o terceiro em Pontevedra e Tuy, na província de Galiza, em Espanha.

Ciclo Angélico, desde a Primavera ao Outono de 1916; Ciclo Mariano, nos dias 13, desde Maio a Outubro de 1917; Ciclo Cordimariano, em Pontevedra (1925 e 1926) e em Tuy (1927 e 1929). Eis portanto o relato das Aparições, tirado dos Manuscritos da Irmã Lúcia:

Ciclo angélico (1916)

Primeira Aparição. O Anjo da Paz. Três vezes apareceu o Anjo de Portugal aos pastorinhos de Fátima, um ano antes das visitas de Nossa Senhora. A primeira vez foi na Primavera de 1916. Estavam os pequenitos a brincar na Loca do Cabeço. De repenteconta Lúcia – aproxima-se deles «um jovem dos seus 14 ou 15 anos, mais branco que se fora de neve, que o Sol tornava transparente como se fora de cristal e duma grande beleza. Ao chegar junto de nós disse: – Não temais. Sou o Anjo da Paz. Orai comigo. E, ajoelhando em terra, curvou a fronte até ao chão e fez-nos repetir três vezes estas palavras: – Meu Deus, eu creio, adoro, espero e amo-Vos. Peço-Vos perdão para os que não crêem, não adoram, não esperam e não Vos amam. Depois erguendo-se, disse: – Orai assim. Os Corações de Jesus e Maria estão atentos à voz das vossas súplicas. Desde aí passávamos longo tempo, assim prostrados, repetindo esta oração, às vezes até cair cansados». Estava o mundo em guerra. O Anjo da Paz vem pedir as orações dos pastorinhos pela paz e ensina-lhes uma súplica, cuja primeira parte são actos de fé, esperança e caridade, e a segunda actos de reparação a Deus e de súplica pelos pecadores.

Segunda Aparição. O Anjo de Portugal. A segunda aparição foi no Verão, quando os pastorinhos se encontravam a brincar à sombra duma figueira, no poço do quintal dos pais de Lúcia. Foi aí que lhes apareceu pela segunda vez o anjo e lhes disse: « – Que fazeis? Orai! Orai muito! Os Corações de Jesus e Maria têm sobre vós desígnios de misericórdia. Oferecei constantemente ao Altíssimo orações e sacrifícios.Como nos havemos de sacrificar? – perguntei. – De tudo o que puderdes, oferecei um sacrifício em acto de reparação pelos pecados com que Ele é ofendido e de súplica pela conversão dos pecadores. Atraí assim sobre a vossa pátria a paz. Eu sou o Anjo da sua guarda, o Anjo de Portugal. Sobretudo aceitai e suportai com submissão o sofrimento que o Senhor vos enviar. Estas palavras do Anjo gravaram-se em nosso espírito como uma luz que nos fazia compreender quem era Deus, como nos amava e queria ser amado, o valor do sacrifício e como ele Lhe era agradável, como, por atenção a ele, convertia os pecadores. Por isso desde esse momento começamos a oferecer ao Senhor tudo o que nos mortificava». O Anjo da Guarda de Portugal pede aos pastorinhos orações e sacrifícios , a fim de alcançarem a paz para a nação a que pertenciam e por cujo bem tanto Ele se interessa.

Terceira Aparição. O Anjo da Eucaristia. Estavam os pastorinhos no sítio da primeira aparição, a Loca do Cabeço, repetindo, de joelhos e com a cabeça no chão, a oração que o Anjo então lhes tinha ensinado. «Não sei – escreve Lúcia – quantas vezes tínhamos repetido esta oração, quando vemos que sobre nós brilha uma luz desconhecida. Erguemo-nos para ver o que se passava e vemos o Anjo tendo na mão esquerda um cálice sobre o qual está suspensa uma hóstia da qual caem algumas gotas de sangue dentro do cálice. O Anjo deixa suspenso no ar o cálice. Ajoelha junto de nós e faz-nos repetir três vezes: – Santíssima Trindade, Pai, Filho, Espírito Santo, adoro-Vos profundamente e ofereço-Vos o preciosíssimo Corpo, Sangue, Alma e Divindade de Jesus Cristo, presente em todos os sacrários da terra em reparação dos ultrajes, sacrilégios e indiferenças com que Ele mesmo é ofendido. E pelos méritos infinitos do seu Santíssimo Coração e do Coração Imaculado de Maria, peço-Vos a conversão dos pobres pecadores. Depois, levantando-se, tomou de novo o cálice e a hóstia e deu-me a hóstia a mim, e o que continha o cálice deu-o a beber à Jacinta e ao Francisco, dizendo ao mesmo tempo: Tomai e bebei o Corpo e o sangue de Jesus Cristo horrivelmente ultrajado pelos homens ingratos. Reparai os seus crimes e consolai o vosso Deus. De novo se prostrou em terra e repetiu connosco mais três vezes a mesma oração à Santíssima Trindade, e desapareceu»- O Anjo traz aos pastorinhos a Sagrada Eucaristia, ensina-lhes a fazer a Comunhão Reparadora e repete com eles seis vezes um lindíssimo acto de desagravo.

Ciclo Mariano (1917)

13 de Maio. «Vimos sobre uma carrasqueira uma senhora vestida de branco, mais brilhante que o Sol, espargindo luz mais clara e intensa que um copo de cristal atravessado pelos raios mais ardentes do Sol. Nossa Senhora disse-nos: – Não tenhais medo, eu não vos faço mal… Vim para vos pedir que venhais aqui seis meses seguidos no dia 13 a esta mesma hora. Depois direi quem sou e o que quero. E voltarei aqui ainda uma sétima vez. Quereis oferecer-vos a Deus para suportar todos os sofrimentos que Ele quiser enviar-vos em acto de reparação pelos pecados com que é ofendido e de súplica pela conversão dos pecadores?Sim, queremos – respondeu Lúcia em nome dos três. – Ides, pois, ter muito que sofrer, mas a graça de Deus será o vosso conforto. Nossa Senhora acrescentou: Rezem o terço todos os dias para alcançarem a paz para o mundo e o fim da guerra».

13 de Junho - «Quero que rezeis o Terço todos os dias. – Queria pedir-lhe para nos levar para o céu, diz Lúcia. A Virgem Santíssima respondeu: – Sim, à Jacinta e ao Francisco levo-os em breve. Mas tu ficas cá mais algum tempo. Jesus quer servir-Se de ti para me fazer conhecer e amar. Ele quer estabelecer no mundo a devoção ao meu Imaculado Coração. A quem a abraçar prometo a salvação e serão queridas de Deus estas almas como flores postas por mim a adornar o seu trono».

13 de Julho. «Quero que continuem  a rezar o Terço todos os dias em honra de Nossa Senhora do Rosário para obter a paz do mundo e o fim da guerra, porque só Ela lhes poderá valer. Em Outubro direi quem sou e o que quero, e farei um milagre, que todos hão-de ver para acreditar. – Sacrificai-vos pelos pecadores e dizei muitas vezes e, em especial, sempre que fizerdes algum sacrifício: – Ó Jesus, é por vosso amor, pela conversão dos pecadores e em reparação pelos pecados cometidos contra o Imaculado Coração de Maria. Ao dizer estas palavras, abriu de novo as mãos… O reflexo que elas expediam pareceu penetrar a terra e vimos como que um mar de fogo e mergulhados nesse fogo os demónios e as almas como se fossem brasas transparentes e negras ou bronzeadas, com forma humana, que flutuavam no incêndio levadas pelas chamas que delas saíam juntamente com nuvens de fumo, caindo para todos os lados, sem peso, nem equilíbrio, entre gritos e gemidos de dor e desespero que horrorizavam e faziam estremecer de pavor. Os demónios distinguiam-se por formas horríveis e asquerosas. Assustados, levantamos a vista para Nossa Senhora que nos disse com bondade e tristeza: – Vistes o inferno para onde vão as almas dos pobres pecadores. para as salvar, Deus quer estabelecer no mundo a devoção ao meu Imaculado Coração. se fizerem o que eu vos disser, salvar-se-ão muitas almas e terão paz. A guerra vai acabar mas, se não deixarem de ofender a Deus… começará outra pior… Para a impedir, virei pedir a consagração da Rússia a meu Imaculado Coração e a comunhão reparadora nos primeiros sábados. se atenderem aos meus pedidos, a Rússia se converterá e terão paz. Se não, espalhará seus erros pelo mundo, promovendo guerras e perseguições à Igreja, os bons serão martirizados, o Santo Padre terá muito que sofrer, várias nações serão aniquiladas. Por fim o meu Imaculado Coração triunfará. O Santo Padre consagrar-me-à a Rússia, que se converterá. Quando rezais o terço, dizei depois de cada mistério: – Ó meu Jesus, perdoai-nos, livrai-nos do fogo do inferno, levai as almas todas para o céu principalmente as que mais precisarem».

19 de Agosto (nos Valinhos). «Quero que continueis a rezar o terço todos os dias. No último mês farei um milagre. Com um aspecto muito triste acrescentou: Rezai, rezai muito e fazei sacrifícios pelos pecadores, que vão muitas almas para o inferno por não haver quem se sacrifique e peça por elas».

13 de Setembro. «Continuem a rezar o terço… em Outubro virá também Nosso Senhor, Nossa senhora das Dores e do Carmo, São José com o Menino Jesus para abençoar o mundo. Deus está contente com os vossos sacrifícios».

13 de Outubro. «Quero dizer-te que façam aqui uma capela em minha honra, que sou a Senhora do Rosário, que continuem sempre a rezar o terço todos os dias. É preciso que se emendem, que peçam perdão dos seus pecados. Não ofendam mais a Deus Nosso Senhor, que já está muito ofendido. E abrindo as mãos fê-las reflectir no Sol e, enquanto se elevava, continuava o reflexo da sua própria luz a projectar-se no Sol. Eis o motivo pelo qual exclamei que olhassem para o Sol. O meu fim não era chamar para aí a atenção do povo, pois que nem sequer me dava conta da sua presença: fi-lo apenas por um movimento interior que a isso me impeliu». Dá-se então o milagre do Sol, prometido três meses antes, como prova da verdade das aparições de Fátima. Pára a chuva e o Sol por três vezes gira sobre si mesmo lançando para todos os lados feixes de luz de variadas cores: amarelo, lilás, alaranjado e vermelho. Parece, a dada altura, desprender-se do firmamento e cair sobre a multidão. Após 10 minutos do prodígio, tomou o Sol o seu estado normal. Entretanto, os pastorinhos eram favorecidos com outras visões. «Desaparecida Nossa Senhora na imensa distância do firmamento, vimos ao lado do Sol, S. José com o Menino, e Nossa Senhora vestida de branco com um manto azul. S. José com o menino pareciam abençoar o mundo, com uns gestos que faziam com a mão, em forma de cruz. Pouco depois , desvanecida esta aparição, vi Nosso Senhor e Nossa Senhora que me dava a ideia de ser Nossa senhora das Dores. Nosso Senhor parecia abençoar o mundo da mesma forma que S. José. Desvaneceu-se esta aparição e pareceu-me ver Nossa Senhora em forma semelhante a Nossa Senhora do Carmo».

Ciclo Cordimariano

Na terceira Aparição de Fátima, no dia 13 de Julho, anunciou Nossa Senhora «Virei pedir a consagração da Rússia a meu Imaculado Coração e a Comunhão Reparadora nos Primeiros Sábados».

A devoção Reparadora dos Primeiros Sábados veio pedi-la em três Aparições nos anos de 1925, 1926 e 1927. No dia 10 de Dezembro de 1925, estando a vidente Lúcia, então Postulante das Religiosas de Santa Doroteia, na sua cela, em Pontevedra, Espanha, «apareceu-lhe a Santíssima Virgem e, ao lado, suspenso em uma nuvem luminosa, um Menino. A Santíssima Virgem, pondo-lhe no ombro a mão, mostrou-lhe ao mesmo tempo  um coração que tinha na outra mão, cercado de espinhos. Ao mesmo tempo , disse o Menino: “Tem pena do Coração da tua Santíssima Mãe, que está coberto de espinhos, que os homens ingratos a todos os momentos lhe cravam, sem haver quem  faça um acto de reparação para os tirar”. Em seguida, disse a Santíssima Virgem:Olha, minha filha, o meu coração cercado de espinhos que os homens ingratos a todos os momentos me cravam com blasfémias e ingratidões. Tu, ao menos, procura consolar-me e diz que prometo assistir na hora de morte, com todas as graças necessárias para a salvação, a todos os que, no primeiro sábado de cinco meses seguidos, se confessarem, receberem a Sagrada Comunhão, rezarem um terço e me fizerem companhia durante quinze minutos, meditando nos quinze mistérios do Rosário com o fim  de me desagravar”».O confessor, a quem a vidente comunica esta aparição, mostra-se reservado e reticente, e declara que a Superiora, não obstante a sua boa vontade de propagar esta devoção, nada pode sozinha.

No dia 15 de Fevereiro de 1926, aparece o menino Jesus que lhe diz: «É verdade que a Madre Superiora, só, nada pode: mas, com a minha graça, pode tudo. E basta que o teu confessor te dê licença, e a tua Superiora o diga, para que seja acreditado, até sem se saber a quem foi revelado. – Meu Jesus – insiste a vidente – muitas almas têm dificuldade em se confessar ao sábado: se Vós permitísseis que a confissão de 8 dias fosse válida?Sim. Pode ser de muitos mais ainda, contanto que estejam em graça no Primeiro Sábado, quando Me receberem; e que nessa confissão anterior tenham feito a intenção de com  ela desagravar  o Sagrado Coração de Maria.Meu Jesus, e as que se esquecerem de formar essa intenção?Podem-na formar logo na outra confissão seguinte, aproveitando a primeira ocasião que tiverem de se confessar». Uma dúvida preocupava Lúcia: comunicar esta aparição não seria revelar o segredo que lhe tinha sido mandado guardar?

«No dia 17 de Dezembro de 1927 escreve a vidente, ocultando-se na terceira pessoa – foi junto do sacrário perguntar a Jesus como satisfaria o pedido que lhe era feito: se a origem da devoção ao Imaculado Coração de Maria estava encerrado no segredo que a Santíssima Virgem lhe tinha confiado. Jesus, com voz clara, fez-lhe ouvir estas palavras: – Minha filha, escreve o que te pedem, e tudo o que te revelou a Santíssima Virgem, na aparição em que falou desta devoção, escreve-o também; quanto ao resto do Segredo, continua o silêncio». A consagração da Rússia pedia-a Nossa Senhora numa esplendorosa visão na capela das Religiosas Doroteias, em Tuy, numa Hora santa das onze para a meia-noite do dia 13 de Junho de 1929. «A única luz era a da lâmpada. de repente, iluminou-se toda a capela com uma luz sobrenatural e sobre o altar apareceu uma cruz que chegava até ao tecto. Em uma luz mais clara via-se na parte superior da cruz uma face de homem com  o corpo até à cinta (Pai), sobre o peito uma pomba também de luz  (Espírito Santo), e pregado na cruz o corpo de outro homem (Filho). Um pouco abaixo da cinta, suspenso no ar, viam-se um cálix e uma hóstia grande, sobre a qual caiam algumas gotas de sangue que corriam pelas faces do Crucificado e duma ferida no peito. escorrendo pela Hóstia, essas gotas caiam dentro do cálix. Sob o braço direito da cruz estava Nossa Senhora com o seu Imaculado Coração na mão… Sob o braço esquerdo (da cruz), umas letras grandes como se fossem de água cristalina que corresse para cima do altar, formavam estas palavras: Graça e Misericórdia. Compreendi que me era mostrado o mistério da Santíssima Trindade e recebi luzes sobre este mistério que não me é permitido revelar. Depois Nossa Senhora disse-me: – É chegado o momento em que Deus pede para o Santo Padre fazer, em união com todos os Bispos do Mundo, a consagração da Rússia ao meu Coração, prometendo salvá-lo por este meio». Com esta aparição fechou-se o grande prodígio das Aparições de Fátima.

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A 13 de Outubro de 1930, o Bispo de Leiria, D. José Alves Correia da Silva, houve “por bem declarar como dignas de crédito as visões das crianças na Cova da Iria, freguesia de Fátima… e permitir oficialmente o culto de Nossa senhora de Fátima».

A devoção dos Primeiros Sábados aprovou-a o mesmo Prelado na Peregrinação de 13 de Setembro de 1939. O Papa Pio XII, anuindo aos pedidos de Nossa Senhora, consagrou o mundo inteiro ao Imaculado Coração de Maria, a 31 de Outubro de 1942. A consagração da Rússia fê-la a 7 de Julho de 1952. Paulo VI consagrou o mundo ao Imaculado Coração de Maria na conclusão da 3ª sessão do Concílio, a 21 de Novembro de 1964. João Paulo II, «unido com todos os Pastores da Igreja», fez a consagração do mundo e da Rússia ao mesmo Imaculado Coração, em Fátima, a 13 de Maio de 1982; em Roma, com os Bispos presentes no Sínodo, a 16 de Outubro de 1983; e finalmente, a 25 de Março de 1984, em Roma, diante da imagem de Nossa Senhora de Fátima da capelinha das Aparições, que, para esse fim, foi levada ao Vaticano. Tinha anteriormente dirigido uma carta a todos os Bispos do Mundo para que, juntamente com ele, fizessem o Acto de Consagração.

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Recolha e transcrição por António Fonseca